Ya os presenté a GatitaNegra en su día y la verdad es que entre sus particularidades, como que es ciega, tiene una que me encanta, es bastante cariñosa. Futuro Papá decía que era arisca, pero no era así. Los gatos son muy particulares y dan el cariño a quien ellos quieren, no a quien les deben lealtad.

Lo que no sabe la gente, normalmente, es que los gatos son más independientes físicamente (buscan su propia comida, no necesitan que los lleves a pasear para realizar sus necesidades o se bañan ellos mismos), pero emocionalmente son más dependientes que otros animales de compañía, como los caninos. Que sí, que sí… que dentro de ellos vive un afán por la rutina y un amor por sentirse querido que es superior a sus fuerzas.

No le tendrás que dar de comer, pero como no reciban su dosis mínima de cariño o compañía se estresan.

Todos los animales, como muy bien sabemos, huelen las hormonas y se guían por su olfato. El embarazo tiene unas hormonas muy particulares y los animales reaccionan a ella sin poder evitarlas. Eso sí, cada animal, en su forma de ser, lo hace a su manera.

En el caso de GatitaNegra está extrapegajosa, pero a un nivel casi insoportable. En cuanto entro a la habitación en la que se encuentra, empieza a ronronear y a buscar la forma de subirse a mí para dormirse. Llega a ser bastante exasperante a ratos, porque es lo único que quiere: subirse a mi tripa y ronronearle a Futuro Bebé.

A veces está bien, sobre todo cuando me encuentro sola en casa y las hormonas atacan para hacerme triste… Es como si GatitaNegra las filtrara y no me dejara afectarme por ellas. Pero en otras ocasiones en las que está especialmente insistente y yo tengo que realizar mis quehaceres o estoy ocupada con trabajos manuales, tengo que rechazarla 3 veces al minuto.

¿Cómo han reaccionado vuestros animales de compañía durante el embarazo?