Enero es un mes intenso, empieza con unas maravillosas vacaciones, tienen regalos por doquier a principios, sigues con la vuelta al cole a mediados y zas… ha terminado. Además, este enero ha venido cargadito de sorpresas inesperadas que han alargado el retraso de la vuelta a la rutina. La gran nevada de filomena, por ejemplo, ha retrasado en semana y media la vuelta a esa rutina (porque llamarla “normalidad” sería insultante).

Las noticias anuncian constantes recomendaciones que hacen de esa rutina casi una monotonía. No se puede salir, ni comprar, ni visitar, ni jugar en los parques, ni ir al médico… Ahora también tenemos que estar bien temprano en casa. La verdad es que la hora del toque de queda no nos afecta porque ya estábamos en casa a esas horas, siempre. Pero es algo más, que se suma a las mil cosas que nos afectan socialmente.

Así que nuestra rutina se basa en cumplir con nuestras obligaciones y tratar de divertirnos lo máximo posible como podamos. Por la mañana bien temprano al cole y a los trabajos, a veces en teletrabajo. Por la tarde recogida y como hace mal tiempo, directos a casa. Con este frío nadie se queda después de clase. Parece ser que el barro es incómodo de quitar de las ropas…

En casa nos espera la merienda, a veces consiste en bollería casera y la mayoría de las veces en fruta, para agrado o no de algunos. A veces jugamos a algo y otras dejamos que la mente se evada con pantallas. Alguno de los mayores va a realizar sus ejercicios al centro de entrenamiento y el otro realiza labores hogareñas.

Ahora con las restricciones de visita, tampoco podemos ir a ver a nadie en la comodidad de su casa. Si queremos verles, estamos obligados a salir. Pero no juntos, porque solo podemos estar 4 en un sitio abierto fuera de casa y nosotros ya somos 4 en casa. En fin, las limitaciones parecen que nos asfixian, pero intentamos que los peques de la casa no se abrumen con tanta normativa.

Pero las monotonías también pueden ser divertidas si simplemente las convertimos en rutina sacando cada día un partido distinto a cada cosa. Como los Reyes han sido recientemente, también tenemos más material para jugar.

Eso sí, las noticias hablan únicamente de una cosa. Y no me extraña, si es que no puede pasar otra cosa, jaja. Tendremos que hacer que pase dentro de casa para que sintamos pequeños brillos de libertad.