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Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

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Trabajo

Primera Semana Laboral

Bueno, quitando que en el trabajo estamos en época de colapso… comienzo a redactar el cómo ha sido para mí la incorporación.

¡¡Lo sabía!! ¡Sabía que me iba a perder evoluciones de Bebé Fúturo! Y eso ya ha empezado… Debido a mi incorporación al trabajo y a su insistente curiosidad por la comida hemos comenzado con la Alimentación Complementaria. Decir “hemos” es muy generoso porque sería más adecuado decir “han”. Yo estoy totalmente fuera del asunto.

Le veo por la mañana (estoy escribiendo porque a las diez de la mañana sigue dormido como un ceporro y en una hora me voy) y por la noche, pues llego a las diez de la noche y a las doce ya está de nuevo con los angelitos.

Tengo una horrible sensación de que me lo estoy perdiendo todo. Papá Fúturo tiene que capear el temporal como puede… Si no estamos juntos Bebé Fúturo se convierte en otro y a veces es insoportable. Aunque gracias a Papá Fúturo, que me envía fotos a lo largo del día, puedo soportar mejor la angustia. Pero eso no quita que tenga angustia.

Veo cómo Bebé Fúturo sigue hacia delante y yo me quedo fuera.

Y algo que antes no me preocupaba ahora casi me obsesiona… Mi leche materna. Como casi no estamos juntos, casi no come de mis tetas y éstas adaptan su producción. Cada día me saco menos con el sacaleches por lo que gastamos más del banco de leche. Y empiezo a sentir que estoy en una pesadilla.

Bueno, voy a seguir que si no se me escapa el día y no lo he aprovechado…

Baja Laboral

He estado en vilo hasta el último minuto… Hoy terminaban las vacaciones de mi empresa, hoy, todo el mundo debía reincorporarse de nuevo a su puesto de trabajo, hoy, todos nos desearíamos feliz año nuevo porque desde antes de Navidad hasta hoy, mi empresa no estaba en funcionamiento. Y con ello, Recursos Humanos tampoco.

Como os cuento AQUÍ, mi empresa me pidió que solicitara la baja a través de la mutua, en lugar de la baja médica. ¿Por qué? Por ventajas que obtienen ellos y por facilidades que me dan a mí (no tengo que acudir cada semana a mi médico de cabecera para solicitar la baja una semana más). Pero estos trámites, entre unas cosas y otras, han coincidido con el cierre de mi empresa durante las vacaciones.

Cuando conseguí reunir todos los papeles que me había solicitado mi empresa, no había nadie para corregirme el trámite en un momento dado, así que hasta hoy… no sabría si tendría que ir a trabajar hoy o no. Menos mal que mi turno es de tarde y tendría por lo menos media mañana para confirmar mi asistencia al puesto de trabajo. Vivo a una hora y pico de mi lugar de trabajo y este mes no he comprado abono de transporte, por lo que sería una faena acudir a mi puesto para que me confirmen que no tengo que ir.

Pero ya está, ya hemos pasado el mal trago… Ya no tengo que acudir a mi puesto de trabajo hasta cumplir con todo el período de baja (incluyendo el maternal). Todo esto me pone bastante nerviosa, supongo que es normal. No sé con qué condiciones volveré, no sé si aceptarán mi solicitud que he presentado a RRHH para la vuelta, no sé si me acordaré de las contraseñas. Entre unas cosas y otras, hasta mediados de agosto no tengo que volver a trabajar.

Trámites para la Baja

Soy una de esas pocas personas que está al tanto de los trámites básicos que hay que hacer para ciertas funciones que nos puedan hacer falta. Lo debo a una gran intuición a la hora de pensar en papeleos y, hasta ahora, casi siempre he acertado en el procedimiento más adecuado.

La baja por riesgo de embarazo (clasificado según la SS como todas las demás, “por enfermedad”) era realmente muy fácil de gestionar. Vas al médico de cabecera con las indicaciones de tu ginecólogo, o con tus propias indicaciones, y le haces conocer tu estado para que el propio médico de cabecera tome la decisión de darte de baja “por enfermedad” y así disfrutas del tiempo previo al nacimiento del bebé de un descanso más que bien merecido…

Cada mujer es un mundo, y cada trabajo tiene sus requisitos… por lo que el médico es quien evalúa la situación personal de cada circunstancia.

Como toda baja “por enfermedad”, hay que ir al médico para hacerle conocer la circunstancia y a partir de ahí. La primera vez debes ir a los tres días, para verificar la baja. Después, en un período semanal. Depende del médico puede que te la indique para dos semanas y debas acudir cada dos semanas. Pero hay que ir al médico periódicamente.

Pero me he encontrado con un trámite diferente en mi empresa, por el cual es la mutua quien evalúa el Riesgo en el Embarazo de los empleados y quien se hace cargo de esta gestión. Mi empresa me ha pedido que rellene la documentación que necesitan y para facilitar aún más el trámite, ha solicitado a la empresa que corresponde que me haga un reconocimiento médico laboral.

Hasta aquí, todo bien. Comparto el procedimiento con una compañera que está del mismo tiempo gestacional que yo (bueno, de -1 semana…). Pero me es imposible acudir a la cita que me han dado por parte de la empresa, así que tengo que ir dentro de mi período vacacional a hacerme el reconocimiento y a gestionar todo el papeleo con la mutua de marras yo solita. ¡Qué divertido!

Anunciando el Embarazo: En el Trabajo II

Hay unas compañeras de trabajo que considero amigas, ésas no están incluidas aquí dado que forman parte de mis círculos de amistad. Hay otras compañeras de trabajo que son con quienes más hablo, de nada importante, pero son con quienes más hablo… Y luego están los compañeros de trabajo sin más, los jefes, etc. En una empresa con un organigrama amplio, me figuro que ocurrirá lo mismo.

Pues el primer trimestre lo cumplí estando de vacaciones, me apetecía mucho participarlo en mi empresa, pero no tenía ganas de que todo el mundo se dedicara a tocarme la barriga a la vez, así que decidí aprovechar esta lejanía… Y a mitad de las vacaciones, después de la ecografía de las 12 semanas, lo dejé caer (literalmente) en el grupo de MensajeríaInstantánea de las compañeras con quienes más hablo. Me fueron felicitando con mucha alegría y todas contentas.

Este lunes me he incorporado al trabajo y soy de las primeras que ha ido a trabajar después de las vacaciones (mi empresa se queda casi vacía), así que a los pocos que se han ido incorporando también, les he dejado, de nuevo, caer que he vuelto rellena de las vacaciones. Confirmaban que era embarazo y me felicitaban. Poquito a poco, en plan goteo y así como quien no quiere la cosa.

Tenía intención de acercarme a Recursos Humanos y compartir la noticia cara a cara, me llevo muy bien con la responsable y siempre ha tenido interés en que traiga un hijo al mundo. Pero está de vacaciones y no quería que fuera “la última” en saberlo… Así que se lo tuve que escribir en un cariñoso y formal correo electrónico.

Supongo que poco a poco irá pasando la bola de uno a otro… “y todos contentos”.

¡Vacaciones!

¡¡Ya están aqui, ya están aquí!! Mi intención no es desaparecer de estos lares, pero desde luego que me lo voy a tomar con mucha calma y creo que me lo vais a tener que permitir…

Me las merezco, las quiero y tengo muchas ganas, así que no puedo prometer asiduedad posteril, pero desde luego que cuando escriba uno, será con mucho relax desde mi escritorio y podré dedicarme a más cosas e… ¡¡irradiaré felicidad!!

Recordaros que tenéis un sorteo que termina mañana AQUÍ… ¡¡No os durmáis en los laureles!!

Después de eso me iré al Norte para resfrescarnos de tanto calor y disfrutar de unos paisajes de ensueño que quitan el sentido. Espero llegar a tiempo para el #FotoFinde, pero sabed que comeremos bien y descansaremos genial… Y no me emborracharé, así que ya no habrá más #FotoFinde como ÉSTE.

Resfriado en el Embarazo

Llevo tres años sin resfriarme, al menos algún resfriado que he tenido me ha durado, como mucho, 3 días… pero sin estornudar ni malestar en la garganta ni fiebre.Vamos, que nada de faltar al trabajo como veía al resto del despacho pegándose la gripe de uno a otro. De eso se deduce que mis defensas siempre han trabajado muy bien y han sabido combatir los virus desde el principio…

Pero oye, tú. Quédate embarazada y verás. Sé cuándo me resfrié… un domingo a media tarde en la terraza de mis suegros. Llevaba una chaqueta vaquera puesta y me preguntaban constantemente si tenía frío. Y la verdad es que no, evité beber algo fresco y cuando ya sí empezaba a sentir una pequeña bajada de temperatura me refrugié dentro. Yo me creía salvada…

Hasta que el lunes se me vino todo encima. Era incapaz de pensar de forma clara y todo mi cuerpo me exigía tranquilidad. Me sentía muy febril, como no me sentí nunca. Preguntaba si había termómetro, si mi frente estaba caliente… ¡¡pero nada!! Yo estaba mal. Por suerte mi jefe se compadeció de mí y me ofreció irme a casa. Ni lo dudé… me fui a casa, me puse el termómetro. ¡¡Y nada!!

Al día siguiente, entre la primera ecografía, medio día de descanso  y estrés en el trabajo no pude ser consciente de cuán malita estaba, pero me ha costado mucho disfrutar de los eventos. Igual el miércoles y el resto de los días.

Hasta que el sábado por la mañana la calentura me ha explotado en la cara, literalmente. Va desde la base de la nariz hasta la comisura de los labios. Obviamente tenía mucha fiebre y por dentro.

Pero claro… ¿qué te tomas? Nunca has tenido un resfriado de tal magnitud y la verdad es que si estuviera en circunstancias más normales, me tomaría ibuprofenos como si no hubiera un mañana. No me gusta tomar muchos, pero menos me gusta pasarlo tan mal… Pero con Futuro Bebé en la barriga no quería tomar nada.En un momento de desesperación tomé un poco de propóleo (después leí que los efectos en el embarazo son desconocidos y me sentí culpable). Había leído en las recomendaciones de mi ginecóloga que sólo se recomienda tomar paracetamol, así que fui a la farmacia a pedir las dosis más bajas posibles (500 mg).

Finalmente decidí ir a la Clínica debajo de casa (donde no hace falta pedir cita). Esa mañana estaba mal, me levanté mareada, estaba más febril que nunca y la verdad es que estaba muy embotada. La doctora se aprovechó de mi malestar y coló a todos los que podía colar y cuando me atiende, tiene la desfachatez de decirme que no puedo tomar absolutamente nada (concretamente ni paracetamol)… sólo efferalgan. Cuando miras la composición, ¡¡es de paracetamol de 1gr!! Me lo ha recetado cada 4 horas. Porque estaba mal… pero a esa clínica no vuelvo.

Futuro Papá tiene la teoría de que mis defensas no pueden actuar porque también actuarían contra Futuro Bebé y el cuerpo es sabio, por lo que mis defensas están dedicadas a cuidar a Futuro Bebé y a mí… que me zurzan. Por fin estoy mejor, pero me duele la calentura del labio.

Anunciando el Embarazo: En el Trabajo I

Había pedido libre el día de la primera visita al ginecólogo. Sabía que me podría la emoción y quería disfrutar con Futuro Papá de esa tarde, estar juntos, regodearnos en las sensaciones… Pero como ya he dicho con anterioridad, ha surgido una época en la que me colapsa la cantidad de trabajo. Así que me pidieron que asistiera a un acto importante por la tarde a cambio de darme otro mediodía libre.

No sé si es mi sentido de la responsabilidad o algo parecido, pero me veía en la obligación de comunicar el embarazo lo antes posible a mi responsable… sea quien fuere. Es como un acto de lealtad que le tengo para que pueda programar el futuro laboral teniendo presente mi ausencia durante una temporada que puede ser significativa. Si todo va bien, la cosa coincide con una de las épocas más tranquilas de nuestro ciclo anual de trabajo, pero es algo que hay que prever de todas formas.

Así que, dado que tuve que trabajar el martes por la tarde, aproveché para apartar a mi jefe durante un momento. No le había dicho para qué era la prueba médica que tenía que realizar por la mañana, y con lo que me encantan las sorpresas, sobre todo si empiezan con susto, pues la conversación fue más o menos así:

Yo: – Bueno, jefe. Sabes que esta mañana me he hecho una prueba médica…
Jefe: Cara de susto. – ¡No me digas!
Yo: – Sólo quería que fueras el primero en saberlo…
Jefe: Se echa para atrás con más cara de susto.
Yo: – Voy a ser madre.
Jefe: me abraza emocionado y alegrándose mucho.

Me ha recomendado que no se lo diga a nadie más de la empresa hasta estar fuera de peligro, pasado el primer trimestre. Porque claro, mi empresa es de ésas que son una gran familia, enorme, y tiene recursos humanos y lo que cuentas en un despacho de 15 personas, lo saben los otros 3 despachos y hasta la otra sede. Como también es lo que me ha recomendado Futuro Papá, a pesar de que me muero de ganas de contárselo a todo Cristo, haré lo que tenía planeado en un principio… (Contarlo a distancia).

Un Viernes para disfrutar

No sé si os habéis dado cuenta, pero es viernes. ¡¡¡Yuhuuuuu!!! No queda nada para dejar atrás la oficina y comenzar un nuevo y emocionante fin de semana rodeada de la gente con quien me apetece compartir el tiempo libre.

Porque debo confesar que tengo la suerte de estar bien rodeada en mi jornada laboral y tengo la compañía perfecta para pasar las obligaciones impuestas por el trabajo. Como mi jornada tiene un horario extraño, la verdad es que tengo hasta variedad en la compañía de la que disfruto. Media jornada la paso con la gente de la mañana y la otra media, con gente de la tarde… esto hace una grandísima variedad en general de todo tema a discutir en el despacho y ambientes muy dispares el mismo día.

Mi superior y yo formamos un equipo, más que una autoridad que impone, me enseña a realizar sus labores y a veces él realiza las mías. De esta manera da gusto venir a trabajar. Nos repartimos las tareas y no hay obligaciones estrictas, de esta manera no me siento culpable si llego 10 minutos tarde y a veces me da igual salir 10 minutos más tarde.

Así que mientras llega mi hora para salir, os dejo aquí una canción que me motiva en el gimnasio siempre:

PD: Que conste que el reaggeaton no me gusta nada, pero esta canción no es ofensiva, ni explícita. En cambio es muy movida y vital.

Lector RSS

Os leo, de verdad que no me gusta perderme vuestras novedades, pero no sé qué pasa que últimamente pero mi tiempo para bloguear se me ha reducido y si me dedico a leeros, no me da tiempo a escribir y al final la imaginación se reseca… Algunas seguro que ya sabéis de lo que hablo, porque en cuanto la imaginación bloguera se empieza a resecar, parece que no hay temas de los que hablar. ¡Hasta que vuelve! Pero entonces ya tienes que vencer la vergüenza.

Por eso muchas veces no os puedo comentar, porque gasto ese tiempo en escribir un post… pero no por eso me dejo de enterar de lo que escribís. ¿Cómo?

Pues gracias a los lectores de RSS. Seguro que muchas conocéis ya Bloglovin… yo me he encariñado con Feedly. Lo tengo como aplicación del móvil y es treméndamente útil. Lo puedes dividir en diferentes categorías y te deja leerlo directamente en la aplicación o te traslada a la página web. Como tengo una hora de camino entre casa – trabajo, aprovecho para leerlos. Y lo que más me gusta es que en cuanto lo he leído, lo señala como leído y va borrando los posts leídos para actualizar a los que me faltan por leer.

Si os pasa igual que a mí, que el tiempo no acompaña a comentar, aunque sí a leer, sobre todo desde el móvil, y no os queréis perder nada. Os explico cómo. Para empezar tenéis que daros de alta AQUÍ.

Elegís los blogs que queréis guardaros y vais introduciendo su enlace aquí:

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Pincháis sobre una de las opciones que te da para elegir, te aparece directamente las entradas del blog que ha encontrado y tienes que darle al botón de +Feedly:

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Enseguida sale un recuadro de la izquierda y puedes elegir la categoría en la que quieres ponerla. Puedes crear una o puedes usar una o varias de las que ya tienes:

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Le das a “Add” y ya la tienes incluida en tu perfil de Feedly.

Yo prefiero usarla en la aplicación de móvil para leer e incluir las entradas vía web. Pero de todas maneras, en la aplicación también se puede hacer. Esta es la pantalla de inicio que te encuentras:

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Si pinchas en la lupa que aparece en la parte de arriba a la derecha te sale la siguiente pantalla:

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Y entonces clickas con el dedo sobre “search” y te pide que introduzcas la dirección web:

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Y ya lo tienes todo configurado, puedes ver las entradas, que en un principio te salen así:

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Al final de ellas tienes las siguientes opciones:

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Pero si prefieres verla en la propia página, pinchas sobre “Visit Website” y te aparece directamente así:

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Pero si no la puedes ver en ese momento y quieres guardarla para leerla más tarde, pinchas sobre la banderita que aparece en la barra de arriba a la derecha. De esa manera no se borra cuando la actualizas.

Porque ahora viene la mejor parte para mí, cuando has leído todas las entradas, te aparece la siguiente pantalla:

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Sólo te aparecen unos cuantos posts, no te los muestra todos de golpe, así que tienes varia información en esa pantalla. Por ejemplo si lees un post o marcas para guardar te aparece algo así:

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Y en cuanto lo tienes todo leído, sólo te aparece la siguiente pantalla hasta que alguien escriba una entrada más:

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A mí me resulta muy útil, la verdad es que me apaña muy bien los viajes. Espero haberos enseñado algo más y que a alguien más le salve los ratos para ponerse al día cuando no hay un ordenador a mano.

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