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Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

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Hormonas

Mi Embarazo Imaginario VS Mi Embarazo Real

Entre cómo te imaginas el embarazo y cómo lo vives hay, siempre, una enorme diferencia. Yo, a una edad, me lo imaginaba de una manera, pero a medida que mis amistades más cercanas iban teniendo su propia experiencia y yo iba adquiriendo conocimientos sanitarios, toda esa ideología se esfumó para convertirse en otra historia muy distinta.

¿Cómo me imaginaba mi embarazo?

Pues siempre he sido una persona pesimista, pero de toda la vida. Si algo podía salir mal, podría salir mal y me lo imaginaba de mala manera. Lo cual nunca me quitó las ganas de seguir adelante, simplemente me hacía consciente a una realidad con la que podía tener que enfrentarme y lo haría mejor si estaba ya mentalmente preparada. Luego también soy persona emprendedora, por lo cual, nunca dejaba de intentar nada.

Y así me enfrenté al embarazo… Pensando que, igual que AmigaN, iba a tener todo el embarazo una acidez por la que no podría comer. O como AmigaS con una ciática que no me dejaba ir a trabajar desde el cuarto mes. Encima te enseñan que las hormonas en el embarazo se disparan y si ya era un horror durante mis ciclos menstruales, durante el embarazo sería un no parar de desequilibrar al pobre Futuro Papá, cosa que le pasó a AmigaA.

Pero ya te pones a obtener más información y te das cuenta de lo realmente difícil que es quedarte embarazada. Por lo que yo no dudaba que tuviera que hacerme un tratamiento de fertilidad. Más todavía teniendo presente que mi madre tuvo dificultades para quedarse embarazada y tuvieron que hacerle tratamiento. ¿De qué? Ni idea… Cuando le digo que tengo hipocondría se pone a rezar porque cree que me voy a morir. Ella va al médico, cuando sale y le preguntas qué tiene, nunca sabe lo que le ha dicho el médico. Pero bueno, eso es otra historia.

De repente, resulta que te quedas embarazada… Pues yo, obviamente, me imaginaba con el embarazo a término mucho antes de lo previsto. Tanto es así que tuve un sueño premonitorio al respecto. Por la cual preferí no coincidir mucho en el baño con una compañera que aparecía en el sueño.

Luego está cada una de las pruebas que te tienes que ir haciendo. Yo, en mi embarazo imaginario, ¡¡todas salían mal!! Además, sigo con pánico de que alguno de los que me quedan salgan mal por algún valor estúpido. Por supuesto que contaba con tener preeclampsia o diabetes gestacional. Lo único que no me esperaba era el hipotiroidismo… pero porque no lo conocía.

En mi embarazo imaginario pensé que me iba a dar cuenta de que estaba embarazada por mi primera o segunda náusea. Que una mañana me levantaría a toda prisa para echar por la boca hasta lo que no había comido. Y por la que empezaría a sospechar que tendría un positivo. No pararía de dormir por las esquinas a todas horas y todo el rato.

En resumen, mi embarazo sería por un tratamiento de fertilidad, tendría náuseas y somnolencia de caerme desmayada por las esquinas, sufriría de acidez y ciática desde que esto fuera posible, abortaría, tendría a Futuro Papá a punto del divorcio por mis cambios hormonales, no podría comer bien por la diabetes gestional (además de la acidez) y mis tensiones serían de subirse por las paredes.

 ¿Cómo ha sido mi embarazo?

Hay muchísimos síntomas para saber si estás embarazada antes de tener la falta. Cuando en realidad no se está embarazada se llaman “psicosíntomas” porque el cerebro se los imagina: dolores de implantación que en realidad son dolores de regla porque se le parecen un poco, manchado de implantación que se parecen al sangrado previo a la regla, náuseas o ascos y suma y sigue… ¡¡Ninguno!! Nada, ni las míseras náuseas o ascos. En faltas anteriores sí que tuve psicosíntomas, pero en el que estaba embarazada de verdad… Porque me hice el test una semana después de la falta, si no… sigo sin saber de mi embarazo.

Entre los síntomas del primer trimestre destacan las náuseas y la somnolencia… Nada, casi podría asegurar que estaba más activa que nunca y no había olor que me repugnara. Todo iba como la seda. Seguía sin ser realmente consciente de que estuviera embarazada.

Las pruebas salieron todas a pedir de boca. Por no tener, no tenía ni anemia. Futuro Bebé se desarrollaba adecuadamente y no había nada que me hiciera sospechar que había un bebé dentro. ¡Hasta estaba bajando de peso!

En el segundo trimestre todo iba realmente tan normal… No recuerdo ningún síntoma significativo, la verdad. Ninguno que durara más de una semana, tendría que repasar el semana a semana (con eso os lo digo todo).

El tercer trimestre sí se hizo un poco más cuesta arriba, la verdad. No me esperaba que con una sesión de fisioterapia conseguiría aliviar totalmente la ciática. La retención de líquidos es aceptable, aunque no me esperaba el síndrome del túnel carpiano que tengo ahora. El peso que he cogido me hace sentirme muy pesada y me noto lenta y torpe, pero de cómo me imaginaba… ¡¡Esto es un gustazo!!

En resumen, nada de lo que me imaginaba ha ocurrido, aunque sí he “sufrido” un poco por el hipotiroidismo, la ciática y el síndrome del túnel carpiano. El hipotiroidismo lo estoy tratando con una pastilla, la ciática se ha aliviado con una sesión de masaje y el síndrome del túnel carpiano… sólo ha sido en las últimas semanas.

Revolucionando el FB Personal

Soy una persona sencilla, muy social, demasiado social… Pero mi vida la conoces, si quieres, en el día a día, no a través de una pantalla de PC, portátil o móvil. Las relaciones personales, bajo mi punto de vista, se alimentan mejor detrás de una taza de café, porque hay cosas como la tonalidad de la voz, con sus intervenciones, y los gestos que no se pueden traslucir a través de unos bytes, bits ni píxeles.

Esto lo saben, o lo deberían saber, todos mis “amigos” de FB… Lo he reinvindicado de vez en cuando en mi estado, por lo que es bien sabido que no publico mi vida en FB. Si quieres conocerla, preocúpate un poco por saber de mí. Igual que la gente que me ha hecho mella, me preocupo por ella.

Y siento este tono tan… tajante, pero ha ocurrido algo que me ha sacado de mis casillas y necesito expulsar un poco la rabia que siento por la falsedad de las personas en ocasiones o la impertinencia de las redes sociales en cuestiones personales. También reconozco que me río cruelmente de ello… Es mi baile personal con las hormonas, a veces es una de “Ja, ¿creías que lo sabías todo de mi vida?”, y otras es una de “luego dices que te importo…”.

La cuestión es que ayer, sábado, pasé a la semana 37 y para mí ha sido un hito muy importante… El embarazo ya se considera “a término”, Futuro Bebé, en el momento en el que decida que es el que quiere salir de mis entrañas, no es un prematuro, se considera un bebé total y completamente formado. Para alguien pesimista como lo soy yo, que siempre piensa que va a ocurrir lo peor, es un gran logro llegar al día de ayer. Sobre todo cuando estamos hablando de su retoñito. Es una alegría que he querido compartir y se me ocurrió que compartirlo en la red personal era una buena idea.

“Total, sólo lo leen los cuatro cotillas que ya lo saben todo” pensaba yo en mi ignorancia. Y aunque lo leyera alguien que no supiera de mí más que de las cuatro fotos que cuelgo de GatitaNegra o de las nevadas de mi tierra, lo iba a poner en clave. ¿Quién lo iba a interpretar correctamente? Pues ahí voy yo y lo solté, con todo mi subidón del momento:

Estado FB

No voy a hablar de todos los comentarios que he recibido diciendo algo como “¡Venga, que ya queda poco!”, porque me parecen totalmente natural. Pero necesito desahogarme de alguno como “¡¡No sabía nada!!”…

Claro, no sabes nada porque te importo tres cuartos, hija mía… Si me lo dijera alguien de CiudadPequeña, lo entiendo completamente. La posibilidad de cruzarnos por la calle es bien minúscula y la verdad es que el interés mutuo ha desaparecido hace varios años, somos amigas en el FB por el recuerdo de unos años atrás que en realidad no queremos recordar, pero oye… Hubo un momento en el que fuimos importantes la una para la otra y de vez en cuando recordarlo, nos hace sentir bien.

Pero que me lo diga alguien con quien me he cruzado en el centro comercial y se ha cambiado de pasillo cuando yo iba con una tripa bastante notoria, me alucina. Aún más, cuando me lo dice alguien que me ha visto con una tripa bastante prominente y me ha saludado en la parada del autobús.

Pero el colmo viene de una llamada que recibe Futuro Papá de Futuro Abuelo Postizo preguntando si ya hemos parido y no le hemos dicho nada. AmigaE ha interpretado que ya he dado a luz a través de ese mensaje y así se lo ha hecho saber… ¿En serio se creen que lo voy a publicar por las redes sociales antes de compartir la noticia con las personas allegadas? Es más, ¿en serio y de verdad me crees capaz que con toda la faena recién ocurrida voy a tener fuerzas para redes sociales sin haber dicho nada anteriormente a los más allegados? Perdona, pero hay gente que debería empezar a aprender a leer y, después, a pensar antes de actuar.

Pero bueno, creo que ya quedan de verdad muy poca gente, conocida o no, que no lo sepa.

El Embarazo con Gatos

Ya os presenté a GatitaNegra en su día y la verdad es que entre sus particularidades, como que es ciega, tiene una que me encanta, es bastante cariñosa. Futuro Papá decía que era arisca, pero no era así. Los gatos son muy particulares y dan el cariño a quien ellos quieren, no a quien les deben lealtad.

Lo que no sabe la gente, normalmente, es que los gatos son más independientes físicamente (buscan su propia comida, no necesitan que los lleves a pasear para realizar sus necesidades o se bañan ellos mismos), pero emocionalmente son más dependientes que otros animales de compañía, como los caninos. Que sí, que sí… que dentro de ellos vive un afán por la rutina y un amor por sentirse querido que es superior a sus fuerzas.

No le tendrás que dar de comer, pero como no reciban su dosis mínima de cariño o compañía se estresan.

Todos los animales, como muy bien sabemos, huelen las hormonas y se guían por su olfato. El embarazo tiene unas hormonas muy particulares y los animales reaccionan a ella sin poder evitarlas. Eso sí, cada animal, en su forma de ser, lo hace a su manera.

En el caso de GatitaNegra está extrapegajosa, pero a un nivel casi insoportable. En cuanto entro a la habitación en la que se encuentra, empieza a ronronear y a buscar la forma de subirse a mí para dormirse. Llega a ser bastante exasperante a ratos, porque es lo único que quiere: subirse a mi tripa y ronronearle a Futuro Bebé.

A veces está bien, sobre todo cuando me encuentro sola en casa y las hormonas atacan para hacerme triste… Es como si GatitaNegra las filtrara y no me dejara afectarme por ellas. Pero en otras ocasiones en las que está especialmente insistente y yo tengo que realizar mis quehaceres o estoy ocupada con trabajos manuales, tengo que rechazarla 3 veces al minuto.

¿Cómo han reaccionado vuestros animales de compañía durante el embarazo?

A Cien Días de mi FPP

Hoy es el último día de la cuenta atrás que el número de días que faltan para salir de cuentas consta de 3 cifras. A partir de mañana sólo serán 2 cifras…

Cien días en los que pueden pasar de todo, pero sólo puedo contar lo que ha pasado hasta ahora.

Me he sentido genial, me he encontrado fenomenal, no tengo ni una sola queja de los días de embarazo que he tenido hasta ahora. Algún susto, alguna molestia, pero nada comparable a lo que me esperaba. ¿Esto se truncará a partir de ahora? Tendremos que dejar pasar el tiempo para averiguarlo.

Lo que sí puedo decir es que hasta ahora han sido muchos días de ilusión, de emoción, de ganas, de entusiasmo, de infinitas cuestiones positivas. Todo el mundo, hasta ahora, ha recibido la noticia de forma positiva, en la familia, en el trabajo, entre los amigos…

¿Qué nos depara el futuro? ¡¡Aquí estaré para contároslo!!

Ataques de Miedo

Quería escribir, desde hace una semana, sobre los pañales de tela que nos han llegado ya a casa. Enseñarlos, cómo los encontramos, por cuáles nos decidimos y por qué. Pero llevo unos días en los que siento el corazón un poquito acongojado.

Ayer concretamente todo estalló en una diferencia de opinión con Futuro Papá. Creo que las diferencias de opiniones enriquecen a una pareja que las afronta de forma madura y tranquila (cosa que Futuro Papá me enseñó a hacer, porque yo en ese aspecto soy más de echar sapos y culebras por la boca). Era sobre lo que siempre tenemos diferencias de opinión, sólo que cada vez me deja más echa polvo…

Llevo un tiempo en los que me sorprendo porque las hormonas del embarazo no se han hecho presentes en mi cuerpo. Pero creo que ya no puedo decir los mismo. Llevan unos días también haciendo mella y no ayudó a mi día de ayer. Pero hoy han estallado directamente…

Tengo pánico a la maternidad.

Sé que estoy embarazada, llevo disfrutándolo un tiempo y la verdad es que me encuentro mejor que nunca. Tengo ánimo y fuerzas para hacer lo que deseo, todavía no he tenido que comprar ropa premamá, aunque ya se ve la tripita. No sé, ¡¡me siento genial!!

Pero a veces… ¡¡me sorprendo de estar embarazada!! Por mucho que lo deseaba, lo veía como algo tan irreal, algo tantas veces pospuesto, algo tan lejano… Que estarlo ahora es como si no lo viviera con intesidad. Y no me preocupa estar embarazada, lo disfruto y lo vivo como algo natural, ¡¡como si siempre lo hubiera estado!!

Sólo que… cuando pienso que algún día Futuro Bebé saldrá de ahí, ¡¡¡¡me da pánico!!! ¿Mi teta le dará leche? ¿Dormirá a gusto en la cuna? ¿Estará a salvo en el carro? ¿Sabremos portearlo? ¿Sabré educarle? ¿Escucharé su primera palabra o la disfrutará otra persona? ¿Y sus primeros pasos? ¿Le daré lo que necesita?

Pero quitando esas cosas, ¡no llego a fin de mes! ¿Cómo voy a ser capaz de darle a Futuro Bebé todo lo que necesita? Soy un desastre en casa, ¿cómo podré quitarle de todos los peligros que le acechan en casa?

Hoy no me siento preparada, en absoluto, para ser madre…

Visita al Endocrino I

Yo ya he tenido hipotiroidismo subclínico. No me mandaron ni dieta, ni pastillas, ni nada… sólo un riguroso control cada seis meses. Al cabo de dos años, desapareció (de esto hace un año y medio). Sin dieta, ni pastillas, ni nada… Así que lo dábamos todos por solucionado. Una vez me mandaron al endocrino y éste casi se rió en mi cara cuando vio que tenía un análisis con parámetros tiroidales tan pobres y míseros. Me mandó sólo control y punto (y creo que me pidió no volver a verme la cara o que no le molestara con mundicias, pero no lo podría asegurar. Fue de los que me ayudaron con mi fobia a la bata blanca, a desarrollarla, digo). Así que, cuando desapareció, nos despistamos y, aunque se lo indicamos a mi ginecóloga, no vio problema en ello.

Ahora con el embarazo el hipotiroidismo volvió a hacer su aparición estelar, por lo que la ginecóloga me mandó una analítica urgente e ir al endocrino en cuanto las tenga. Y yo, que soy hipocondríaca, soy muy bien mandada, eso hice… Y coincidiendo la recogida de resultados con la visita al endocrino…

He recibido una soberana bronca.

También debo decir que no he recibido nada de información. Ha echado sapos y culebras sobre los médicos que he tenido (que lo haga un especialista me hace confiar en él, mira tú) y me ha mandado con urgencia el tratamiento. También me ha dejado muy claro que si has tenido en algún momento de tu vida, antes del embarazo, algún problema de la tiroides, antes de embarazarte debes ir al endocrino, sí o sí o sí… por muy leve que haya sido y por muy mundicia que te diga el endocrino que es.

Las que no lo sabíais y os planteáis buscar, ¡¡manos a la obra!!

Ahora bien, tuve que ir sola y se me olvidó preguntar millones de dudas que me surgen ahora. Pero para algo está San Google.

INFORMACIÓN

Y la verdad es que asusta. Porque una cosa es que me afecte a mí, que de una manera u otra lo puedo sobre llevar, y otra es que afecte a Futuro Bebé. Así que chicas, ¡¡a ponerse las pilas!!

Día 36

Muchos ya sabéis a lo que me refiero cuando lo voy poniendo en las redes sociales como un pequeño toque de desahogo ante los nervios que me produce el paso del tiempo. Más de una me alienta alabando mi santa paciencia ante la espera de que Futuro Papá reaccione al paso de los días.

Pero debo decir que no me pide un imposible. Sólo quiere que tenga el suficiente autocontrol como para que hacerme un test no sea obligatorio para que aparezca la regla, como ya ha pasado en dos ocasiones anteriores. Y quiero respetar su decisión (aunque él sabe cuánto me cuesta…).

Y para quien todavía no sepa de qué estamos hablando… Es el día del ciclo en el que estoy. Hace 36 días comenzó mi último ciclo y todavía sigo esperando que aparezca el siguiente. Quien me sigue sabe que todavía no hemos comenzado a buscar, así que sería una sorpresa absoluta que un test diera positivo, pero tampoco es imposible.

En la consulta anterior (la del martes pasado AQUÍ), la doctora nos dió indicaciones básicas a seguir cuando empezáramos a buscar bebé (no para hacerlo, sino para confirmarlo). Nos contó que, dada mis circunstancias hormonales, un ciclo normal para mí es desde el día 20 hasta el día 35, después de eso, nos recomendaba esperar una semana de falta para realizar el test de embarazo.

Y aquí las interpretaciones creo que son un poco libres… ¿Una semana desde la falta “normal” de la persona? Dado que el ciclo anterior era de 30 días, ¿el día 30 es el día normal? ¿O se refiere a una semana después del día 35, que se considera un ciclo regular todavía? No lo sé, pero para no rayarme, le dejaré tomar esta decisión a Futuro Papá.

Sé que os dejo con las expectativas de qué podrá ser o dejará de ser… ¡más las sufro yo! Os diré algo en cuanto lo sepa, prometido.

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