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Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

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Etapas

Perdiendo todo de Mamifutura

Mi maternidad, como todas, sigue en constante cambio. El futuro es incierto, o mejor dicho, lo único cierto del futuro es que es incierto. Como ya he avisado, no quiero eliminar este rincón que siento tan mío y que me ha hecho crecer, pero tampoco quiero que sea un gasto constante de tiempo y dinero, por lo que vendré según proceda.

Lo que sí vengo ahora es a avisar que he perdido el hosting y, por tanto, el correo electrónico. Así que contacto@mamifutura.com ya no funciona. Con ello he perdido un montón de cosas. Posiblemente muchísimos buenos contactos que quisieran decirme algo. Así que os invito a redirigir las comunicaciones a mamifutura @ gmail.com Un e-mail más genérico y que controlo perfectamente.

Ya no tengo bebés en casa. Sólo me queda la coletilla de la operación pañal. A veces avanzamos, siempre retrocedemos. No quiero presionarme. Deseo disfrutar de esta última etapa de mi bebé.

Mis otros bebés, los libros. Casi me olvido de su existencia, pero me lleno de orgullo cuando los recuerdo.

Por cierto, lo que sí es cierto es que siempre estoy disponible en Telegram buscando @mamifutura por si queréis. Os dejo el enlace del canal de cosillas que continúo haciendo y los actualizo ahí. CANAL DE ZANA en TELEGRAM.

Proyecto Traberitea

Hace muchos años leí exactamente ESTA PUBLICACIÓN en Facebook sobre el proyecto del que vengo a hablaros hoy. Así les conocí y me propuse el firme propósito de participar con mi siguiente hijo. Ayer nos enviaron el último correo electrónico de nuestra participación y, dada mi grata experiencia, vengo también a hablaros de ellos por si alguien se anima tras leerme.

Poquito a poco, en esta sociedad de la información, tenemos al alcance de la mano más conocimientos sobre la existencia de los TEA. Los Trastornos de Espectro Autista. No os voy a dar la chapa con lo que es, puede que ya lo conozcas, puede que hayas llegado aquí buscando eso y hay mil páginas que te lo explican.

Cuando nació Peque, me puse en contacto con ellos como se indica AQUÍ. Enseguida se pusieron en contacto conmigo por teléfono para informarme de todo lo que necesitara saber, para resolver cualquier duda y para encajar una visita. Ir a verles me era casi imposible por lo lejano que está el centro de mi domicilio, pero las ganas de participar y de que la gente participara superó esa barrera y crearon un formato online de participación. Lo cual facilita también el acceso desde toda España para la participación en el proyecto.

Para participar hay que cumplir dos condiciones inapelables:

1.- Tener un hermano mayor
2.- Que el bebé objeto del proyecto tenga menos de 4 meses

Al contrario de lo que parezca, no es necesario tener ningún familiar con TEA. Si cumples esas condiciones y te interesa, te invitaría a llamar al 91 4975 223 o 91 4977 435 porque son realmente encantadoras y enseguida resuelven cualquier duda. Además, la amabilidad con la que me han tratado ha sido extraordinaria, jamás me han tratado con tanta. Creo que eso lo echaré terriblemente de menos. De todas formas, si prefieres informarte antes de llamar, tienes muchas dudas resueltas AQUÍ.

Y ahora os voy a contar cómo ha sido mi experiencia personal, desde una perspectiva subjetiva. Tras acordar la participación me enviaron varios documentos a rellenar con información de la familia y con los documentos legales para firmar. Entre los documentos legales está, por ejemplo, la ley de protección de datos, un folleto para tener más información del proyecto, etc. Lo firmas y lo devuelves por correo electrónico.

Contactan contigo cada cierto tiempo, según las fases de desarrollo del bebé, para rellenar los cuestionarios. Te los envían con bastante margen y, como es lógico, te piden que lo rellenes lo más próximo al día del cumplemes del bebé. No recuerdo cuáles eran los meses en los que te los piden, pero no era muy seguido, daba bastante margen para que el bebé tenga su desarrollo personal.

En los cuestionarios se rellenaba con bastante información, era muy exhaustivo. A veces solo podía rellenar uno al día (se tarda como muchísimo 10 minutos), pero como dan margen, era algo muy asequible. Después, te llaman por teléfono y te preguntan cosas más concretas alrededor de 45 minutos. La verdad, creo que la llamada era lo que más me gustaba. Además de super amables, también son extremadamente atentas y era como hablar con una amiga.

Después de cada contacto, envían un informe con las conclusiones del análisis. Quiero dejar muy claro que ese informe en ningún caso es un diagnóstico, pero es cierto que ayuda mucho a conocer la etapa evolutiva del bebé. Además, te adjuntan un cuento e instrucciones que te ayudan a acompañar el desarrollo del bebé. En cada informe se explica todo muy bien y de verdad que lo último que tienes es dudas.

Si se diera el caso, yo volvería a participar una y mil veces. Quizás conoces a alguien que se anime, ¿me ayudas a compartirlo?

Qué importa en tu hijo con AACC

Llevo 3 años mareada, desde que Mayor cumplió 3 años, entre el diagnóstico que no nos hacen y que deberían hacerle… ¿O quizás no deberían hacerle diagnóstico? ¿Qué es lo mejor para él?

Depende de a quién le preguntes, obtienes la respuesta que quieras. Yo no creo que mi hijo sea mejor y que por ello merezca más por tener AACC. Pero hay una gran diversidad de opiniones y experiencias que construyen un castillo de arena que a veces es palacio y otras veces se lo lleva el mar.

A estas alturas, con sus 6 años recién cumplidos, sí le conozco lo suficiente para saber cómo es. Hace 3 o 2 años era un mar de dudas porque era difícil hablar con él, era difícil interpretar sus gestos, era complicado conocerle. Parecía una cosa y era otra. Por ejemplo, apenas lloraba, era muy raro, no le dolía nunca nada… Cuando lloraba y tenía un poco de fiebre, como padres primerizos, le llevábamos al hospital… Y estaba tan mal que a veces se quedaba ingresado. No era fiable lo que él expresaba porque su sentido y necesidad por agradar a los demás y no preocupar era superior a sus propias fuerzas.

Ha terminado el trimestre, ahora las notas las dan de forma telemática, en nuestro caso por una aplicación. Como no recibimos aviso, o quizás porque recibimos avisos de tantas cosas que las ignoramos por necesidad, no nos dimos cuenta que teníamos ya la evaluación hasta que lo preguntaron en nuestro ámbito familiar. Así que fui a mirarlas para compartir con los que estaban interesados en saber y vino Mayor todo preocupado por ver sus notas y delante de todo el mundo le dije: «Las notas no importan, importa todo lo que aprendes en clase», se relajó y se fue e ignoró todo lo que compartí al respecto.

Tiene carencias, pues sí. El que se crea que una alta capacidad tiene relación con un alto rendimiento ya puede ir saliendo del blog. Tampoco es mi intención que mi hijo, con 6 años, tenga un alto rendimiento. Si has entrado buscando un «cómo hacer que mi hijo rinda con sus AACC» te has equivocado de blog.

Como os comentaba al principio, no le hacen el diagnóstico. Quizás por covid, quizás por otras ocupaciones, quizás por otras urgencias, pero el momento de llamarnos la orientadora para citarnos con atención temprana no ha llegado. Y empiezo a dudar que llegue. Hasta han hecho una evaluación psicopedagógica a todos los alumnos y sigo esperando que me llamen. Pero ahora, que ya puedo hablar con mi hijo en una relación más cercana y más madura, puedo evaluar yo misma la necesidad del diagnóstico.

Realmente quería el diagnóstico para conocerle más. Saber cómo ayudarle y cómo hacerle feliz. Ahora que puedo hablar con él, esa necesidad no la tengo. No necesito un papel que me diga cómo es mi hijo si tengo a mi hijo para preguntarle y saberlo. Además, hay muchas cosas que él no sabe expresar y ahí estoy yo a su lado para saber qué interpretar. Y su padre también, que es muy implicado en el asunto. Así que no necesito un diagnóstico para conocer a mi hijo.

Mi hijo en el colegio es feliz. Tiene un compañero con el que se lleva como ya me hubiera gustado a mí tener un amigo así… Por lo que tengo muy claro que si pudiera yo elegir, iría con él hasta el final de su vida. La falta de desarrollo social se está subsanando. Y la otra pata que es la psicomotricidad, pues vamos a por ello, intentando no frustrarle que es algo bastante fácil, pero animándole a hacer ejercicios que ya debería tener superados desde el juego y el sano compañerismo.

Yo he decidido que mi prioridad máxima para mi hijo es su felicidad. Si ya tengo superado el conocerle mejor (que es lo que me esperaba que el diagnóstico me ayudara), ¿para qué necesito un diagnóstico?

Veo, desde mi experiencia personal y tras preguntar a muchos y diferentes profesionales del sector salud y educación, que la diversidad de opinión es muy grande. Y pocos son los que se preguntan la necesidad o el propósito del diagnóstico de un AACC. ¿Contribuye a la felicidad de mi hijo? Pues quizás hace un año sí, a día de hoy me resulta innecesario. Por lo que he decidido que no me voy a preocupar por tener un diagnóstico, me voy a preocupar por la felicidad de mi hijo que es lo más importante de un hijo con AACC o sin AACC.

Ser feliz

Doy por hecho que conocemos la diferencia entre ser y estar. También que podemos tener en cuenta que no es lo mismo la enfermedad de la Depresión que un estado depresivo puntual. A veces nos cuesta toda una vida identificar estos pequeños puntos de diferencia y es difícil calibrar en qué situación estamos de todo ello.

La felicidad, ¿es un sentimiento o una emoción? ¿Qué diferencia hay entre los conceptos de sentimiento y emoción? Creo que cada uno debe encontrar el significado con el que mejor se identifica y expresarse con ello, teniendo en cuenta que puede no tener la misma acepción para la persona con quien habla.

Las palabras importan, identifican los hechos. Sacan para afuera lo que tienes metido en tu mente. Y nos olvidamos de que lo que para mí es felicidad, no lo es para otra persona. Intentamos conectar con la felicidad de otra persona, ser a través de ello felices y unas veces nos sale bien, pero otras veces nos sale mal. Dependiendo de tu propio ser, de cómo eres, serás una persona que lo consigue o no.

Yo debo reconocer que me he empeñado en ser feliz de muchísimas maneras, casi todas de forma ajena. Siendo a través de los demás o emulando ser otra persona que no soy porque quiero sentir lo que siente esa otra persona. Y me he equivocado tanto que mi felicidad, a veces, es darme cuenta del error. Ser capaz de ver que me he equivocado y tener algo que corregir.

Y estoy harta de ello. Quiero ser feliz, intrínsecamente. Quiero aceptar quien soy y cómo soy.

He descubierto hace relativamente poco que soy brusca. Con todo el amor del mundo, pero no me van los rodeos. Estoy cansada de marearme en mi forma de expresarme para decir algo tan claro como «puedes hacerlo mejor». Tengo personas así a mi lado y me hacen sentir bien cuando me dan en el clavo, aunque me duela. Pero lo cierto es que no me duele, me siento bien. Me ayudan a ahorrarme tiempo, me permiten ser desde el momento que me lo dicen. Las bofetadas emocionales de ciertas personas me han hecho feliz. ¿Por qué no me permito ser también bofeteadora emocional?

Comprendo perfectamente que haya personas que no les gusta. Pues adiós. No pasa nada, no me enfado, no me cabreo. Prefiero que te vayas de mi lado aunque me caigas bien, a dejar de ser yo. Si no entiendes que lo digo de todo corazón y con mucho amor, aunque sea bruscamente, quizás no sea yo una buena amiga para ti y deberás también aceptarlo. Rodéate de gente que te sume, no de gente que te hagan sentir mal. Y si te hago sentir mal, mejor me tienes lejos. Y no me lo tomo a mal.

Pensaba que así me iba a quedar sola. Pero no, he descubierto a gente que me respeta y me ama por ser como soy, brusca. Y que se sienten libres por poder ser bruscas también conmigo. Y eso me hace feliz.

Y ahora, a la cuestión a la que venía con este post. ¿Qué hago con mi blog? Poquito a poco (desde hace muchísimo tiempo) está dejando de tener relevancia para mí. La maternidad ya no me identifica. He aceptado que lo soy, he integrado que quiero mejorar, pero siento que ya no tengo nada que enseñar. He decidido que no quiero centrar mis energías en esta faceta de mi vida. Tengo curiosidad por otras cosas, por otros motivos y quiero cambiar mi faceta online. Tampoco quiero abandonar el blog, pero no quiero seguir escribiendo en él sobre maternidad.

¿Entonces qué, Zana mía de mi alma?

Me voy a dejar ser, para descubrir qué hará que sea feliz respecto a este blog. No quiero invertir más dinero en él, eso lo tengo claro. Se ha convertido en un gasto desde hace unos dos o tres años. Pero tampoco quiero que desaparezca. Ya veré…

Los inviernos interiores

¿No te ha pasado nunca que te quedas como apagado y así es como quieres estar? La vida sigue y tu ritmo es infinitamente más lento, tranquilo y espaciado. No es que quieras dejar de hacer las cosas, pero lo que quieres hacer es mucho más… interno.

Creo que estoy en un momento así y que no lo he querido reconocer antes. He alejado a mis amigas íntimas de mí y ahora parecen completas desconocidas. Ahora hasta yo soy una desconocida para mí misma. Curiosamente con mis hijos he estado más conectada que en otras etapas. Es como que he querido volver a mí y solo yo, con mis pequeñas personitas a mi alrededor siendo para mí.

Esto me recuerda lo cíclica que es la vida. Todo se va para volver y estos inviernos se van también y vuelven. Y creo que pueden ser algo maravilloso si sabes gestionarlo, pero nadie nos enseña a hacerlo porque no todos nos gestionamos igual en las mismas circunstancias.

Yo lo veo en las plantas. Las plantas, para germinar, necesitan pasar un periodo de frío (cuyas semillas se caen en otoño y germinan en primavera, necesitan pasar por un periodo de congelación para nacer). No es así en todas las plantas, no es así en todos los rincones del mundo, pero hay plantas que sí. Que necesitan congelarse para permitirse nacer o para nacer con fuerza. Sus hojas e hijos (semillas) se caen todos los otoños tras un fructífero año de primavera y verano con luz para darles fuerza. Y esas mismas plantas se quedan vacías, con toda su energía regada por ahí para que se generen más plantas y sin fuerzas hasta que vuelva la luz. Pero reservándose para renacer más fuertes.

Creo que estoy en ese punto, hoy que es el cumpleaños de Mayor, me siento un poquito más viva que ayer. Cansada y agotada, un poquito ansiosa por el día que nos espera, pero con ganas e ilusión por ver su cara al recibir los regalos.

Y el día me ha regalado un precioso arcoíris enorme y claro para recordar que se acerca la primavera, que detrás de las grandes tormentas, siempre salen los arcoiris.

Nuestra rutina tras la Navidad

Enero es un mes intenso, empieza con unas maravillosas vacaciones, tienen regalos por doquier a principios, sigues con la vuelta al cole a mediados y zas… ha terminado. Además, este enero ha venido cargadito de sorpresas inesperadas que han alargado el retraso de la vuelta a la rutina. La gran nevada de filomena, por ejemplo, ha retrasado en semana y media la vuelta a esa rutina (porque llamarla «normalidad» sería insultante).

Las noticias anuncian constantes recomendaciones que hacen de esa rutina casi una monotonía. No se puede salir, ni comprar, ni visitar, ni jugar en los parques, ni ir al médico… Ahora también tenemos que estar bien temprano en casa. La verdad es que la hora del toque de queda no nos afecta porque ya estábamos en casa a esas horas, siempre. Pero es algo más, que se suma a las mil cosas que nos afectan socialmente.

Así que nuestra rutina se basa en cumplir con nuestras obligaciones y tratar de divertirnos lo máximo posible como podamos. Por la mañana bien temprano al cole y a los trabajos, a veces en teletrabajo. Por la tarde recogida y como hace mal tiempo, directos a casa. Con este frío nadie se queda después de clase. Parece ser que el barro es incómodo de quitar de las ropas…

En casa nos espera la merienda, a veces consiste en bollería casera y la mayoría de las veces en fruta, para agrado o no de algunos. A veces jugamos a algo y otras dejamos que la mente se evada con pantallas. Alguno de los mayores va a realizar sus ejercicios al centro de entrenamiento y el otro realiza labores hogareñas.

Ahora con las restricciones de visita, tampoco podemos ir a ver a nadie en la comodidad de su casa. Si queremos verles, estamos obligados a salir. Pero no juntos, porque solo podemos estar 4 en un sitio abierto fuera de casa y nosotros ya somos 4 en casa. En fin, las limitaciones parecen que nos asfixian, pero intentamos que los peques de la casa no se abrumen con tanta normativa.

Pero las monotonías también pueden ser divertidas si simplemente las convertimos en rutina sacando cada día un partido distinto a cada cosa. Como los Reyes han sido recientemente, también tenemos más material para jugar.

Eso sí, las noticias hablan únicamente de una cosa. Y no me extraña, si es que no puede pasar otra cosa, jaja. Tendremos que hacer que pase dentro de casa para que sintamos pequeños brillos de libertad.

La Nevada Histórica del 2021

No sé lo que se contará en el futuro sobre lo que ha pasado estos días. No sé qué cosas no se están contando ahora que se sabrán después, pero sí sé cómo lo estamos viviendo en nuestra familia y eso es lo que quiero compartir para que lo tengamos en el recuerdo.

Dicen los telediarios que es una nevada como no se ha visto en 50 años. Madrid capital totalmente colapsado y el resto del país muy blanco en general. Filomena (nombre de la borrasca que nos ha traído estas cosas) ha dejado el terreno perfecto para que después las bajas temperaturas lo hielen todo. Han cerrado los colegios una semana y están recomendado el teletrabajo como a principios de la pandemia. Está siendo un recordatorio curioso del confinamiento, pero pudiendo salir y disfrutando de la nieve.

Contrario (antes conocido como Papá Fúturo, pero estoy cansada del lío de sus nombres en mis webs) ha sido quien ha despejado la entrada y salado el pasillo. También ha hecho labor de voluntariado con su 4×4 en una iniciativa conocida como SOS4X4 donde se hacían los traslados de sanitarios y pacientes a hospitales que no podían.

El primer día de nieve Contrario se fue con los niños a Casa de Abu. En principio no queríamos que saliera Peque, pero insistió mucho y se puso muy triste. Así que con el trineo se hicieron el camino y llegaron muy bien y él se divirtió mucho.

Al día siguiente repetimos, pero ya toda la familia e hicimos un muñeco de nieve. Fue el primer muñeco de nieve de toda mi vida. Coincidimos en el jardín los tíos y nosotros (los abus se quedaron dentro de casa) y nos divertimos mucho intentando montarlo. La verdad es que me gustó mucho más de lo que me imaginé. Es bastante alto y creo que ha quedado muy bonito.

Mayor se quedó con los tíos e hizo más muñecos de nieve, de varias bolas y se lo pasó realmente bien. Va a ser un gran aficionado de los muñecos de nieve.

Luego, como nos gusta mucho, hicimos una excursión en 4×4 por los caminos. Alguien diría que es irresponsable, pero realmente lo hicimos para practicar y saber actuar en caso necesario. Además de poder ayudar. No pasó nada y si hubiera pasado, estábamos preparado (aprovecho y os recuerdo el post sobre: qué cosas llevar en el coche en invierno de Supervivencia en Familia)

Luego, cuando la nieve se convirtió en hielo, hicimos menos actividades fuera de casa. Nos refugiamos en nuestro hogar al calor de la chimenea e hicimos más piña en familia. Aprovechando algunos regalos de estas navidades.

Visita al Especialista. Endocrino VII

He perdido la cuenta de las veces que he ido al endocrino desde que tengo este blog. ¿Por qué sigo yendo? Pues como os contaba y trato de recordar siempre para mujeres que están en búsqueda… Una vez, hace muchísimo tiempo, me detectaron hipotiroidismo subclínico. No requirió de tratamiento ni dieta especial ni nada, sólo control rutinario y al año y medio ya dejé de tener hipotiroidismo, por lo que casi me olvido que alguna vez lo tuve.

En el embarazo de Niño Fúturo resurgió y la bronca de la endocrino por no haber acudido antes de su búsqueda fue monumental. Así que, para ahorrar esa bronca a toda futura madre, siempre trato de recordar que antes de una búsqueda deberemos acudir a este especialista. Incluso antes de ir a un ginecólogo.

En esta ocasión he acudido porque como os contaba AQUÍ, tengo un exceso de peso importante y quería controlarlo antes de renovar la búsqueda de mi Bebé Arco Iris. Así que he ido a la revisión de los resultados.

No me explayo más, pero es que la visita fue tan corta que estáis tardando más en leer hasta ahora que lo que estuve dentro. Me saludó, revisó mi analítica, dijo que todo estaba bien, me pasó la siguiente analítica para dentro de dos meses y adiós.

No me pesó, no me preguntó cómo estaba llevando la dieta… Sólo me preguntó si ya estaba embarazada. Me preguntó por mi regla, le dije que se me había adelantado casi una semana. Metió datos en el ordenador y me dijo que todo estaba bien.

Salí corriendo… recordemos que tengo cierta fobia a la bata blanca y acudir sola a los médicos me bloquea. Así que no le dije lo del peso tampoco, no le pregunté cosas que no entendía de la analítica ni le pedí permiso para embarazarme. Me fui y punto.

Métodos de Prevención del Embarazo. Experiencia

¿Como evitar un embarazo? Es algo que te puede aclarar cualquier médico, amigo, matrona, ginecólogo, etc. que se precie. Siempre te van a contar los pros y los contras de cada uno de ellos y no se meten en las vivencias personales de cada uno. Aquí quiero contar todos los que he probado, más o menos ortodoxos, y qué sensaciones pueden aportar a cualquiera que se decida probar uno de ellos.

He puesto métodos de prevención del embarazo y no he escrito métodos anticonceptivos porque algunos no lo son. Los métodos anticonceptivos son barreras explícitas a quedarte embarazada, mientras que también hay métodos que evitan un posible embarazo pero no la concepción si se produce el coito. Quiero aclarar que los métodos anticonceptivos son de tipo médico o, más bien, farmacéutico. Mientras que los métodos de prevención de los que voy a hablar no requieren ninguna compra (aunque los hay también de dudosa fiabilidad).

Os prometo que no voy a ser explícita en el post, aunque me gustaría serlo… Creo que hay que naturalizar el sexo a partir de ciertas edades y olvidarnos del tabú que hay alrededor. El tabú ha causado que tengamos tantas inseguridades a ese respecto y muchas personas se pierdan una experiencia muy satisfactoria. Estoy convencida de que el tabú ha creado ciertos trastornos sexuales que no tendríamos si pudiéramos hablar abiertamente de las intimidades. No voy a ser explícita porque no controlo el público que entra y no quisiera herir sensibilidades a menores de 18 años.

Métodos Anticonceptivos

Píldora Anticonceptiva de Baja Hormona: Me fue muy bien. Es la píldora sin descanso, que las últimas 4 pastillas son de placebo. Pero te las tomas por rutina para no olvidarlas. Lo único es que a los dos años de tomarlas, me causaron un spotting incesante. No dejaba de manchar del principio de un ciclo a otro y pasaron unos dos meses y medio hasta que me dijeron la causa. No recuerdo el nombre técnico, pero según me explicaron, la píldora era de demasiada baja hormona para mí, necesitaba una cantidad de hornomas más fuertes.

Píldora Anticonceptiva Normal: Es la que requiere una semana de descanso antes de tomar el siguiente ciclo. Papá Fúturo notó la diferencia de ánimo al poquito, yo tardé en darme cuenta cómo de profunda estaba siendo la depresión. Cada vez iba más en aumento hasta que se convirtió en algo absurdo e insufrible.

Anillo Vaginal: Es lo mismo que la píldora anticonceptiva, es decir, un combo de hormonas, que te colocas tú misma en el orificio de la vagina y te lo quitas a las 3 semanas. Puedes quitártelo hasta 3 horas al día si molesta durante las relaciones. Mi experiencia es que es más cómodo que la píldora porque no tienes que estar atenta a si te la has tomado o no te la has tomado en la hora en la que has establecido tomártela. Pero en nuestro caso, en algunas ocasiones, sí interfería durante la relación. Nos molestaba y me la he tenido que quitar alguna vez. Pero al final, también empezaron a causarme depresión.

Preservativos: Nos pasamos a los métodos de «barrera» que se llaman también. Sinceramente, para la mujer es lo más práctico y limpio que puede haber, independientemente de que evita el embarazo. No guarrineas las sábanas ni tienes que tener el papel higiénico a mano. Para mí fue la revolución… pero al sector masculino no le proporciona el mismo placer. Lo que sí he notado es que también rompe un poco el ambiente. Estás con los preliminares tan a gustito y de repente tienes que parar e ir a buscar el preservativo, sacarlo de su envoltorio, ponerlo… para cuando tal, se te ha pasado el super calentón y casi tienes que volver a empezar con los preliminares (pero obviamente, pasas).

DIU: Se considera otro método de «barrera», pero hoy en día hay de diferentes tipos. El de toda la vida es el Dispositivo Intra Uterino (DIU) de cobre. Me comentó mi ginecóloga que no me lo recomienda porque aumenta los sangrados y está indicado para mujeres que tienen poco o casi nada de sangrado, pero para las que tenemos matanzas de Texas, mejor uno de hormona.

En cuanto a los DIU de hormonas, hay de diferentes tipos. Normalmente aguantan 5 años, pero como a mí las hormonas me provocan depresión, nos hemos ido a un DIU de Baja Hormona, que aguanta un máximo de 3 años. Mi experiencia con el DIU la podéis encontrar siguiendo los posts de ESTE ENLACE. En resument: lo adoro, no he tenido ningún problema, he podido disfrutar de no tener depresión y jamás me ha causado más molestias que algún desarreglo hormonal por la combinación de hormonas del DIU y Lactancia Materna.

Métodos de Prevención del Embarazo

Método Ojino: La verdad es que no lo he probado, pero creía importante mencionarlo porque sí conozco experiencias de personas a quienes les ha funcionado muy bien. Este método no usa ningún anticonceptivo, ni de hormona, ni de barrera. Hay que conocer el ciclo muy bien (hay apps que ayudan y se pueden configurar para evitar el embarazo) y se trata de no tener relaciones los días en los que es probable tener un embarazo.

Para este método tenemos que tener presente que el óvulo tiene un ciclo de fecundación aproximado de 1 día y el espermatozoide de 3 días. Si somos puntuales (y debemos tener en cuenta que esto es relativo siempre), tenemos que evitar tener relaciones 3 o 4 días antes de la ovulación (aproximadamente el día 14 después del primer día de la menstruación) y 1 o 2 días después de la ovulación. Aprovecho para recordar que las probabilidades para quedarse embarazadas buscando un embarazo y sin ningún problema de fertilidad son del 20%, ¿pero quién se quiere arriesgar?

Un dato curioso por si no lo sabíais. La ovulación en realidad ocurre 14 días antes del primer día de la siguiente menstruación, pero como esto es difícil de calcular porque todavía no ha ocurrido, tenemos que hacer unos cálculos aproximados si nuestro ciclo es regular.

¿Qué pasa con quienes no tienen ciclos regulares? ¡¡Una auténtica tómbola!!

Marcha Atrás: Su eficacia está comprobada que no funciona. Pero sí, yo he practicado la marcha atrás. Se trata de disfrutar de la penetración y provocar la eyaculación fuera de la mujer. Para esto, es el hombre quien tiene que conocer su ciclo muy bien y deberá tener en cuenta que hay mini eyaculaciones involuntarias. No recomiendo su uso, pero considero importante hablar de ello. Bajo mi experiencia, también corta el rollo bastante, en el momento más «divertido» de todos… tienes que recurrir a otros juegos. Aunque si lo combinas con uno de los siguientes, puede seguir siendo divertido.

Masturbación: Normalmente la masturbación la consideramos como para uno mismo, pero os aseguro que también es muy divertida cuando se masturba a la pareja. Depende de la pareja, a veces esto se queda recluido únicamente al juego preliminar, pero también es divertido que sea el juego principal.

Sexo Oral: (Como he prometido no ser explícita, no os lo voy a describir) Me voy a limitar a hablar sobre mi experiencia. Es de los métodos de prevención de embarazo que me parecen más divertidos. Me encanta practicarlo. Depende del momento me gusta más darlo yo o recibirlo. Lo recomiendo tanto como juego preliminar como también para juego principal. Combinado con otros métodos u otros placeres puede ser increíblemente divertido.

Sexo Anal: Quizás sea sobre el que más difícil me cueste escribir. Al principio no me generaba placer. Por suerte tengo una pareja muy comprensiva y paciente y ha sabido llevarme a este terreno poquito a poco. En las ocasiones en las que sufría molestias por el sexo anal, enseguida cambiábamos de juego. De esta manera, poquito a poco y tras un año de practicarlo de vez en cuando, ¡¡consigo disfrutarlo plenamente!! Hemos usado también plug anales para ayudar a que cada vez la dilatación sea más placentera. Ha sido un proceso muy lento, no hay que marcarse un objetivo. ¡Cada mujer es un mundo! Tengo amigas que han disfrutado de ello desde la primera vez, pero no ha sido mi caso.

Lo que quiero decir con ello es quien quiere, también puede disfrutar de ello. Explorar el propio límite, tener paciencia, hacerlo con cuidado y con seguridad. La higiene anal antes de practicarlo es muy importante. Incluso dilatar con plugs anales puede ser beneficioso, siempre con cuidado y seguridad.

Cualquier duda, por favor, no olvides consultar a tu matrona, médico de cabecera, ginecólogo, etc.

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