Bueno, hemos vuelto a la plataforma gratuita de WordPress. Cuando me pasé a la plataforma de pago estaba llena de emoción, de ilusión y de expectativas. Ahora que vuelvo, me estoy llenando de tranquilidad, calma y paz. Exactamente igual que mi maternidad.

La búsqueda del embarazo, el embarazo, el parto y tener un bebé son momentos vitales llenos de una emocionalidad muy fuerte. Es como una explosión que rompe con tu propio ser entero y te transforma en la persona que siempre has sido pero que guardabas muy dentro. Para mí ha sido así. Ha sacado para fuera la persona que yo era y que me sentía incapaz de mostrar porque “no encajaba”.

Ahora he roto el cascarón y ya soy yo, y soy incapaz de no serlo. Estoy dejando de tener bebés, el Mayor ya no lo era desde hace tiempo, pero Pequeño empieza a dejar de serlo. Y esa etapa se ha perdido entre mi nacimiento como emprendedora, funcionaria, escritora, etc. etc. etc. No os la he contado y ya solo me nace hacer un resumen.

No tener que preocuparme por mejorar el mundo desde mi maternidad me llena de una sensación de paz. Me “molesta” un poco la inversión que hice en su día para fomentar nuevas maternidades en las demás. Cursos para ser asesora de porteo, asesora de lactancia, marketing para la venta de copas menstruales… Si no hubiera gastado ese dinero en esas cosas ahora podría invertir en el bienestar mejor de mi familia, pero eso ya no es el presente. También me han hecho crecer y darme cuenta que eso no era lo que yo realmente quería. Que estaba ciega por la explosión que supuso para mí la maternidad y eso es así.

Han pasado muchas cosas, estoy viviendo la bimaternidad desde el asombro que es descubrir las personalidades tan dispares de dos personitas que han salido de los mismos genes. No puedo parar de admirar la diferencia tan abismal entre los dos y las similitudes que hay entre los genes de los que provienen. Cada uno tiene aspectos diferentes de sus progenitores que combinándose de formas distintas hacen personas completamente dispares. Ninguno se parece totalmente a un progenitor y la combinación los hace totalmente diferentes entre ellos y hacia nosotros.

Las comparaciones son odiosas, pero no estoy comparando, estoy admirando. Cada uno tiene sus expresiones de cariño, sus conocimientos innatos, su forma de aprender, su forma de sentir, su forma de ser, su forma de vivir… Es tan maravilloso poder experimentar estas diferencias.