Una de las cosas que te permite el Kakebo es sentir tu dinero. Ver desde la emoción en qué gastas cada céntimo y cómo lo gestionas emocionalmente. Un mismo gasto puedes ponerlo en “Supervivencia” o en “Extra”, según cómo hayas sentido que lo has gastado.

Nos han enseñado que el Dinero es algo matemático, no tiene sentido propio ni vida propia. Incluso, en según qué ámbitos, hemos aprehendido que el dinero es “sucio”. No nos trae la felicidad y por tanto es un bien despreciable que nos hace infelices.

Eso responde a la avaricia. El dinero por dinero es verdad que no trae felicidad, pero todo lo que puedes conseguir con ese dinero sí. El dinero forma parte del aspecto de la abundancia o la escasez, dependiendo en cuál de esas dos vertientes de la energía estés nadando.

En un principio tenía intención que la tarea que os propongo solo fuera el primer día, como iniciación. Una toma de contacto emocional con esa parte del dinero que queremos trabajar. Pero a la hora de la verdad tenemos que reconocer que la herida es mucho más profunda de lo que nos cuesta reconocer en principio. Eso no se cura con un solo día, así que la propuesta es la siguiente:

Durante los próximos siete días escribe una carta cada día al dinero para sanar la relación con él.

No os puedo dejar así y ya está. El miedo a la hoja en blanco es demasiado fuerte a veces, sobre todo cuando no se ha hecho con anterioridad. Os voy a hacer una serie de sugerencias tanto en el qué y en el cómo que puedes aceptar o no. Siéntete libre de expresar hacia afuera lo que necesites para aceptar el dinero como parte de tu vida.

Cómo le escribo cartas al Dinero

Te dejo unas sugerencias del formato que puedes usar para escribir:

  • Escribe en folios sueltos en blanco. Esto te permite luego quemarlo para que nadie lo lea y purificar lo que has dejado reflejado en esa carta.
  • Escribe correos electrónicos que te envías a ti misma.
  • Coge un cuaderno a forma de diario. Esto te permite usarlo más adelante para cosas que quieras contarle de cosas que te han pasado. Como si ese cuaderno fuera tu amigo de correspondencia habitual con todos los temas del dinero.
  • Abre un blog (son gratuitos) y escribe posts. Puedes hacerlo público o privado. El permitirte hacerlo público te hace reflexionar de forma más profunda porque expones una parte de tu vida que quieres dejar bien cuadrada. Con el compromiso de ser sincera y de sacarte de ti misma para ver cómo lo leerían los desconocidos.
  • Haz posts en las redes sociales. La mayoría te recuerdan tus publicaciones con el paso de los años y así puedes evaluar la evolución de tu sentir año tras año.
  • Te invito a realizarlo en los comentarios de la entrada si lo prefieres.

Qué le escribo en las cartas al Dinero:

Aquí os sugiero algunas ideas que puedes escribirle y algunas preguntas que puedes contestar. No tienes que hacerlas todas todos los días. Elije cada día lo que te apetece sanar. Quizás haya cosas que quieres escribir que no están aquí o cosas que están aquí de lo cual no quieres escribir. Siéntete libre y trata de buscar la sanación emocional con el dinero:

  • ¿Qué sientes cuando gastas dinero? ¿Y qué sientes cuando recibes dinero?
  • Si el dinero fuera tu amante, ¿qué le dirías?
  • ¿Cómo gestionó tu madre el dinero? ¿Y cómo lo hizo tu padre? ¿Qué has aprendido de ellos?
  • Cuando cobraste tu primer sueldo o tu primera paga, ¿en qué fue lo primero que te lo gastaste?
  • ¿Qué cosas malas sientes cuando piensas en dinero?
  • ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste bien con el dinero?
  • ¿Qué sientes ahora respecto al dinero? ¿Cómo puedes conseguir sentirte bien?

Te invito a que comentes en el post las preguntas que has respondido y que no están en esa lista. Para inspirar a más personas a hacérselas porque compartir es bueno para el corazón.