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Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

mes

mayo 2019

Hace 2 años nació otra Estrella

Hoy el post es personal, desde la necesidad de arrojar luz a una situación llena de sombras. Mi vida cambió hace 2 años y, como pasa a veces, cambió con una experiencia que me estremeció.

8 semanas de embarazo tenía, 8 semanas desde que empecé a sangrar por última vez, comenzando el ciclo de su vida… que acabó en muerte.

Quizás porque su corazón nunca latió no podría haber muerto. Pero la realidad es que mis ilusiones sí florecieron. Mis ganas, mis sueños, mi experiencia en un segundo embarazo… Todo eso estaba ahí, todo eso existió. Pero un día como hoy, murió.

Nació Futurito Bebé, una estrella en el cielo. Otra más de muchas estrellas y muchos ángeles que sólo vivirán para la persona que lo sufrió.

Todos los demás le olvidan. O, lo que es peor… le ignoran. Hacen como si no hubiera existido, pero ahí ha estado. Un día como hoy le alumbré.

Nació para brillar desde el cielo. Para que una parte de mí muriera con él y renaciera otra… Un dolor de alma que siempre estará ahí.

Convivir con un PAS o Persona Altamente Sensible

Papá Fúturo y yo somos contrarios. Muchas veces le presento como mi Contrario, siempre desde el amor y el respeto. Tenemos una misma forma de pensar, tenemos los mismos fines en la vida y desde que nos juntamos, no concibo mi vida sin él. Por él he dejado muchas cosas, y no me arrepiento de ninguna. Pero hace poco descubrimos su rasgo como Persona Altamente Sensible y aquí os quiero contar cómo es mi experiencia al convivir con un PAS.

Cómo lo descubrimos

Estábamos a punto de reunirnos con la orientadora del centro para confirmar las Altas Capacidades de Niño Fúturo. Yo era un mar de dudas. Dentro de mí bullían demasiadas cosas a la vez y la idea de la detección de Niño Fúturo me hacía sentir ansiedad (no por él, si no por mí). Con toda esa tormenta encima quizás no estaba muy centrada e igual que yo lo estaba pasando mal, hacía pasarlo mal a los demás.

Papá Fúturo tampoco estaba bien y yo tenía una idea reiterada en la cabeza. Algo le pasaba y yo quería ayudarle, pero no conseguíamos descubrir el qué. Llevamos más de diez años juntos, tiempo suficiente para conocer lo que le hacía sentir mal o bien. Pero nunca conseguía comprender cómo llegaba al estado de malestar con ciertas cosas. Siempre he empatizado muy bien, ¿por qué no conseguía empatizar con él?

Y en toda esa vorágine tuve un momento de iluminación y se me cruzó por la cabeza la idea de que Papá Fúturo podría ser una Persona Altamente Sensible (PAS). Se lo sugerí y me comprometí a leer sobre el tema para ver si estaba en lo cierto y conseguíamos un rumbo.

¿Qué es un PAS?

Hay un test genérico por internet (éste), pero haciéndolo yo misma me podría considerar PAS. No me siento una Persona Altamente Sensible, por lo que no sé hasta qué punto recomendaría yo hacer ese test. Podría enmascarar a un AACC como a un PAS y están en puntos contrarios en muchas cosas.

Una Persona Altamente Sensible no es un bicho raro, es una persona con unos rasgos particulares. Se dice que el 20% de la población es PAS y los pocos que descubren su rasgo y comienzan a entenderlo consiguen una calidad de vida por encima de la media.

La explicación sería muy larga y si hay sospechas de ser PAS o de conocer un PAS os recomiendo ver este documental y si sigue habiendo sospechas, leer este libro. Pero un poco en resumen por mis impresiones tras informarme, un PAS tiene 3 de los 5 sentidos más desarrollados de la media y una configuración cerebral distinta, esto hace que perciban muchísima información en poco espacio, tanto de tiempo como de lugar.

Tanta información y en la manera en la que lo perciben pueden hacerles sentir saturados con poco. Además, tienen también una grandísima empatía y sufren de manera extraordinaria el sufrimiento ajeno. También tienen una gran necesidad por agradar y muchas veces no expresan (porque no se sienten capaces) el malestar que tienen con otra persona.

Visto así parece que es una gran desventaja, pero nada más lejos. Son muy felices con cosas nimias, se sienten muy bien ayudando a los demás y una sociedad llena de PAS sería una sociedad muy feliz, muy cultural, muy nutrida, os lo aseguro. Son muy concienzudos a la hora de realizar tareas y el bienestar que sienten por un buen trabajo compensa todo.

Cómo es convivir con un PAS

Una vez que reconocemos este rasgo y nos informamos sobre él, nuestra vida ha dado un giro muy bueno. Ahora que sabemos cuáles son sus fortalezas y sus debilidades, que no son las mismas que las mías, nos complementamos. Convivir con un PAS puede ser muy placentero.

En las cosas en la que es más fuerte que yo le consulto muchísimo y en aquellas situaciones que no son agradables para él, yo soy su apoyo. Ahora puedo entender cómo siente las cosas y procurar evitar las situaciones que no le hacen sentir bien. También la información la consideramos poder y ahora que lo sabemos entendemos que los parámetros normales no son los medibles para un PAS.

Tiene una gran necesidad de dormir, así que no vamos a lugares concurridos si no ha dormido. Yo procuro darle más descanso del que necesito yo. Antes trataba de equilibrar la cantidad que él dormía durmiendo yo lo mismo, pero nuestras necesidades de descanso son distintas. Y él entiende que mis necesidades de estímulos también son distintos.

Mido mis palabras más para que él no se sienta atacado cuando no es lo que intento. Adecúo mi mensaje a su forma de percibirlo. Y aquí debo decir que yo soy muy tajante al hablar. No considero un “Ven aquí” como una orden, aunque lo sea. Al entender que él lo comprende de forma distinta a mí, procuro no decir un “ven aquí”, sino un “¿serías tan amable de venir aquí, por favor?”.

Cosas buenas que tiene que él sea PAS (que parece que sólo hay malas y os aseguro que no es así). Tiene muchos detalles para hacerme el día más feliz. Siente cuándo estoy mal y me ofrece lo que necesito. Enseguida se da cuenta que pongo mala cara y me dice cosas bonitas. Aprecia muchísimo cuando me pongo guapa. Me ayuda a elegir conjuntos cuando tengo dudas.

Poco a poco conseguimos que convivir con un PAS sea algo que suponga mucha felicidad en esta casa. Y confieso que veo rasgos en Bebito Fúturo…

Cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo

Os voy a estropear un poco el final de la historia ahora, en el principio, pero lo veo necesario porque no sé qué te ha hecho llegar a este post y no quiero que te lleves decepciones. No ha habido cambios sustanciales tras detectar las Altas Capacidades de mi hijo. Como siempre, os cuento mi historia y lo que yo he vivido en esta experiencia.

Antes de la detección

Yo no he notado que Niño Fúturo fuera diferente. Sospechaba que podría serlo, pero nunca tuve la certeza porque no tenía otros niños de su edad con quienes compararle. Todos mis sobrinos son bastante mayores, alguno incluso más mayor que yo, así que no he vivido su cuidado con las edades de Niño Fúturo. Cuando fui madre, fui una madre totalmente virgen que no ha cuidado a ningún bebé antes que el suyo propio. De amigos tampoco…

No sé en qué momento exactamente empecé a sospechar que Niño Fúturo no era un niño normal. Además, ¿quién lo iba a sospechar si no empezó a caminar hasta los 22 meses? ¿Apenas decía palabras? ¿Con lo que le ha costado quitarse el pañal de día? Si buscas en internet, los niños de altas capacidades son los primeros en correr, hablan antes de sentarse y el pis lo controlan antes de hablar… ¿Cómo iba a encajar ahí mi hijo?

Lo que sí tenía mi hijo es un interés inusitado por aprender. Le encantaban los vídeos en inglés de Youtube Kids, aprender los colores, las formas. Se veía siete veces los vídeos de animales de la granja. Y, de repente un día, después de regalarle un ordenador infantil apto para su edad, identificaba todas letras del abecedario. Era un ordenador apto para su edad, ¿quién iba a sospechar que eso no era normal?

Lo único que vagamente nos hizo sospechar la posibilidad fue una cita con la orientadora del colegio. Pero por más que le miraba, sólo podía fijarme en que era un niño feliz, un niño cariñoso y un niño curioso. No veía nada fuera de lo normal y no quería presionar. Le daba lo que demandaba aprender.

Obviamente no venía y decía: “Quiero aprender las formas”. Si no que venía con el dibujo de un cuadrado y me preguntaba: “¿Esto cómo se llama?” y cuando le preguntaba yo que eso cómo se llamaba porque ya sabía que él lo sabía, daba la respuesta correcta. Así que le daba otras formas menos clásicas, como las espirales, los arcos, estrellas, corazones que no veía en los vídeos. Y estaba feliz.

Después de la detección

Ahora que ya lo tenemos confirmado, a lo que me dedico es a informarme y quiero, en un futuro, empezar a formarme para atender sus necesidades. En el post anterior os he contado cómo he empezado la andadura de informarme y cuanto más me informo, más me quiero informar.

Otra cosa que ha cambiado un poco es la gestión desde el colegio. Ahora atienden su Necesidad Especial y, por la última tutoria, parece que lo están haciendo bien. Le proporcionan sus intereses mientras trabaja por rincones en clase y en las reuniones de profesores es un alumno de quien se habla específicamente. Por la edad, no se puede hacer más y me alegro mucho de que eso lo hagan bien. Quizás sea uno de los cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo más importante, tanto por la necesidad que requiere su nueva condición, como el cambio que supone en su formación. Es un cambio cualitativo.

Mi gestión emocional

También tengo que lidiar con la idea de que hay un progenitor con Altas Capacidades. A mí me hicieron las pruebas en su día y salió negativo. Me las hicieron con 17 años y no tuve ningún interés en que cambiara mi situación. Así que a día de hoy y para siempre puedo decir que no lo soy. Y así seguirá siendo por muchas pruebas que me hagan. Pero eso no cambiará la realidad de que tendré que atender sus necesidades como altas capacidades y lidiar con un pasado que probablemente no quiero recordar.

Cuanto más me informo… más entiendo ese pasado. Así que puedo decir que eso está cambiando. Ahora entiendo cosas que me han pasado y por qué me han pasado. Yo pensaba que era un pez fuera del agua porque mis padres se mudaron a otro país en plena preadolescencia. Fue un cambio muy radical, pasar de una ciudad cosmopolita a un pueblo andaluz de mucha gente. Pero quizás, no sólo fue eso sino que yo tenía mucho que ver en la ecuación.

En la Familia

En cuanto al resto de la familia. Pues casualmente descubrimos el rasgo de las Personas Altamente Sensibles en otro miembro de la familia a la vez que nos contaron lo de las Altas Capacidades y desde entonces estamos reajustando todo.

No nos hemos mudado, no ha habido que cambiar de trabajo (aunque aprobar esas oposiciones pendientes estaría muy bien), no ha habido que cambiar de colegio. Quizás hemos tenido que redescubrir las emociones familiares y ajustarnos a las novedades, pero está siendo emocionante. Cada día somos un poco más felices. Esa felicidad que perdura en la sonrisa. Y no ha habido cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo en cuanto a logística familiar.

Mi hijo de 4 años tiene Altas Capacidades, ¿y ahora qué?

Como os contaba AQUÍ, le han detectado a mi hijo de 4 años sus altas capacidades y desde entonces estoy dando vueltas al concepto. Poco a poco me voy empapando de la idea. Cada vez que sé algo nuevo, quiero saber más y en este punto me he encontrado con una especie de… barrera. Y es una barrera muy difícil, porque es una barrera social.

Con el Kindle Unlimited me atreví a meterme en la faena de leer el libro “Atención Integral al Niño con Altas Capacidades Intelectuales” y según iba leyendo… me sentía cada vez algo más perdida. El libro es bueno y lo entendí, comprendedme, pero empecé a sentir cierta alarma por la insistencia en explicar ciertas cosas básicas.

Preguntando por mis redes sociales a gente que pudiera guiarme a documentarme mejor (en la cuenta de IG de las oposiciones tengo muchas maestras y algunas de ellas PT), casualmente por la mañana, en Comando Actualidad, pusieron este reportaje. En cuanto pude disfrutar de un rato de concentración (con un bebé de 8 meses con una demanda desacostumbrada para mí, es difícil), lo vi. Empecé a vislumbrar la magnitud de la situación.

Entre tanto debo aclarar que mi hijo es feliz. Sospecho que tiene una disincronía con la psicomotricidad que acarrea de toda la vida, pero siempre tiene una sonrisa y un “te quiero” en la boca. Le encanta jugar, le encanta aprender, desde hace poco le encanta relacionarse con los demás. Disfruta y disfrutamos juntos de todo el tiempo que disponemos. Y haré absolutamente todo lo que está en mi mano para que mis dos hijos sean felices.

Así que continúo en la búsqueda de documentación para intentar sentir que no piso fango. Pero que en el mundo de las Altas Capacidades hay fango por todas partes os lo puedo asegurar. Hoy he leído este post recién publicado de Mamis y Bebés hablando de su experiencia tras dos años después de la detección. Y si os soy sincera, me da muchísimo miedo darme cuenta que transmite exactamente lo que yo pienso ahora mismo.

Los colegios no están preparados para hacer frente a esta Necesidad Especial. Os lo creáis o no, es una Necesidad Especial. Legalmente se considera así porque de esta manera los colegios cubren los cupos de necesidades especiales que tienen que admitir, pero sin preocuparse por proporcionar esa necesidad especial. “Como el niño es listo… ¿qué le voy a enseñar yo?”. ¡¡Pues a muchas cosas!! (Me indigno, me indigno mucho ante la idea).

Seguiré formándome en este mundo desconocido para proporcionarle a mi hijo un camino firme. Me comeré todo el fango que haga falta para que él no se manche, pero se manchará… Aún así, lucharé para que sólo se manche, que no lo pise, que su camino sea firme.

Como os decía antes, los colegios no están preparados para los alumnos con Altas Capacidades. Con suerte puedes encontrarte colegios que tienen programa para estos alumnos. El colegio de mi hijo los tiene. Pero no los tiene para infantil, la etapa en la que está. Es más, nos han recomendado esperar y repetir la detección dentro de dos años.

Por mi experiencia vital puedo asegurar que la etapa infantil es la más significativa. Aunque recuerdo poco de mi etapa en ella, sí recuerdo que me impregné de entusiasmo por aprender. Acabé perdiéndolo un tiempo… pero ese entusiasmo perdura en mi interior. ¿O será que soy así porque…?

De momento lo dejo aquí, pero compartiré las cosas que indague del tema.

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