Buscar

Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

mes

abril 2019

Novedades Abril 2019

Tengo que contar y poneros al día de muchísimas cosas que han pasado en nuestra pequeña familia. Esta semana hemos tenido que acudir a varios especialistas y bueno, para resumirlo he decidido llamar este post así, un poco genérico. “Novedades Abril 2019”, que parece que os voy a ofrecer productos o cosas así, pero no. Os voy a contar cosas que han pasado en esta familia.

Visita al Cardiólogo de Bebito Fúturo

Bebito Fúturo está bien, pero resulta que una vez que fuimos a urgencias por un catarro que nos hacía temblar cuando no había cumplido el mes, el neonatólogo de urgencias nos dijo que parecía tener un soplo en el corazón. A ver, no somos catastrofistas ni hipocondríacos, pero tosía mal y por eso fuimos. Nos dijeron que hicimos bien, que no parecía ser nada, pero que fuera al cardiólogo.

Nos lo dijeron en una época en la que ya estábamos visitando mil especialistas. Que si parecía que tenía ictericia, que como había nacido por debajo del percetil 3 estaba perdiendo peso… Bueno, no os quiero ni relatar esa época infernal. No queríamos ir, también, al cardiólogo, pero nos tomamos muy en serio las recomendaciones médicas. Así que fuimos…

Una vez allí, le hicieron electrocardiograma, le ecografiaron el corazón y nos dijeron que no parecía ser nada más que un soplo normal de bebé recién salido. Pero que, por precaución, fuéramos en seis meses. Y ésa es la cita de la que os vengo a hablar después de esta larguísima introducción.

El diagnóstico que nos dio esta vez el cardiólogo era un foramen oval permeable. Por lo visto no tiene mayor solución que el esperar que desaparezca, así que nos dijo de volver en 9 meses. Buscando información parece que es algo más común de lo que parece, incluso hay personas a quienes se les detecta siendo muy adultos. No tiene relevancia en su vida, así que ya veremos.

Visita a la Pediatra de Bebito Fúturo

No fuimos a la revisión de los 6 meses, coincidía con mi examen de oposición y nuestra pediatra es laxa con las fechas, así que esperamos. También coincidía con la vacuna Bexsero. Era la revisión de niño sano y Bebito Fúturo ya estaba controlado en mil facetas. Fuimos con 7 meses y no pasó nada.

Tal como nos esperábamos, pues está sano, está fuerte, crece y no parece tener más cosas de las que ya tiene, que no son pocas. Nos preguntó por lo del cardiólogo, aunque lo veía también en su ordenador. Es más, curiosamente hablamos más de cosas de Niño Fúturo que de Bebito Fúturo.

Se sorprendió mucho al ver que ya se mantenía sentado bastante tiempo, que sonreía bastante, que hablaba un buen rato. Cuando le cogió, vio que casi se quería mantener de pie muy bien. Vio que ya empezaba a mostrar signos de crisis de ansiedad por separación… vamos, que se nos pasa de frenada.

Nos recomendó avanzar más en la alimentación complementaria. Y es que claro, al ver que no quería comer y no ponía mucho interés por tragar, es cierto que me dejé llevar por la vagancia. Teta y si pillaba algo del pan que le dábamos, pues ya está. Pero nos dijo que es un pequeño entrenamiento, si no lo hace, no lo hará. Así que le hemos hecho caso a nuestra manera. Y en tres días confirmo que ya come mucho más y mejor.

Visita a la Endocrino de Bebito Fúturo

Aquí podría estar hablando durante horas del principio de nuestra aventura con la endocrino. Pero sólo os voy a decir que ya he perdido la cuenta de las analíticas que le han hecho a mi bebé de 7 meses. Tiene hipotiroidismo y con la edad que tiene, afecta a su desarrollo y como se desarrolla muy rápido, hay que controlarle mucho.

Un poco en resumen. Si la medicación no hay que cambiársela (el mejor de los casos), la analítica se hace a los 2 meses para seguir controlando. Si la medicación hay que ajustarla (lo más común dado que crece), la analítica para confirmar que es la dosis justa es a las 3 semanas. Y así andamos, de pinchazo en pinchazo. Sólo quiero llorar de recordar las veces que le pinchan.

Pues, como en la mayoría de los casos, ha habido que reajustar la medicación. La vez anterior se quedaba corta y esta vez se pasaba, así que esto es un sinvivir del que espero olvidarme algún día. A él le vemos crecer bien, así que esto es lo que necesita.

Valoración de Orientadora de Niño Fúturo

No sé si os lo he llegado a contar, pero el año pasado nos llamaron de la Orientación del centro a petición de su tutora. Consideraba que el desarrollo social de Niño Fúturo no era el correspondiente a su edad y dado que los hitos de crecimiento suyo fueron muy tardíos, se temía un problema. En esa entrevista la orientadora sólo quería saber qué percibíamos nosotros desde casa. Le conté muchas cosas que no veía normales en mi hijo, pero que no sabía hasta qué punto no lo eran. La conclusión es que le valoraría en un futuro la posibilidad de que Niño Fúturo tuviera Altas Capacidades.

En la última tutoría, su tutora (otra distinta) no hacía más que alabar las cualidades extraordinarias de Niño Fúturo y le comenté la conclusión de esa cita con la orientadora. Dijo que lo hablaría con ella y que se valoraría. Así que así se hizo…

Y en esta estrepitosa semana de citas médicas teníamos el resultado de esa valoración. Nos dio mil vueltas y parece que se confirma la posibilidad de que sea Altas Capacidades. Una sorpresa que fuera detectado con 4 años, pero aún así prefiere ser precavida. Como el resultado está un poco al límite y el margen de error es algo amplio, nos ha sugerido derivarle a Atención Temprana más adelante. Cuando el margen de error se reduzca a 2 puntos como máximo, dentro de 2 años.

Todavía me tengo que reponer de la noticia, evaluar la afectación familiar. Además, a quien se lo decimos parecen considerarlo como algo fantástico. Yo sólo veo que es una característica de mi hijo que habrá que tener en cuenta. Ver la reacción de la gente me hace pensar en cómo reaccionarían si el diagnóstico fuera que tiene Necesidades Especiales…

Reseña de Libro: El Método Ikigai

Después de pasar la etapa opositera, mi mente se ha quedado inquieta y ávida de conocimientos. Por alguna razón quiere aprender muchas cosas y no hago más que planear, proyectar y pensar en proyectos nuevos en los que meterme. Pero como bien sabéis, con un bebé es algo complicado (no imposible… ¡¡he opositado con un bebé!! Pero sí que lo complica todo mucho).

Para intentar aprovechar los momentos tetiles eternos y esa inquietud mental, he decidido leer. Y estoy leyendo a lo bestia. Así que os traeré una ristra de reseñas de libros y empezaré por el primero.

¿Por qué lo he leído?

Este libro ha llegado a mí por una recomendación desde Instagram. En realidad me recomendaron el libro de “El Ikigai” de Héctor García y Francesc Miralles. Pero al leerme las sinopsis de ése y de éste, he preferido quedarme con “El Método Ikigai”, de los mismos autores.

La idea de encontrar el objetivo de mi vida me llamó poderosamente. Ha sigo algo magnético. Tengo claro cosas que quiero y que deseo conseguir en mi vida, pero estaría bien leer sobre cómo enfocarme hacia un objetivo y averiguar el objetivo del mismo.

¿De qué trata el Libro?

Son una serie de capítulos que se leen muy rápidos y que tratan de encontrar el objetivo de tu vida. Hay una mezcla de experiencias personales de los autores, estudios realizados, experiencias de famosos y, finalmente en cada capítulo, un ejercicio que hacer. Son ejercicios fáciles y hasta divertidos a veces que ayudan a encontar ese objetivo.

Está dividido en 3 partes: Futuro, Pasado y Presente, en ese orden. Y procuran descubrir el camino para conseguir lo que realmente queremos. De esta forma seremos felices. Yo decidí leerlo primero entero y después realizar los ejercicios. Estoy en realizarlos todavía y los encuentro bastante estimulantes.

Mi Opinión sobre el Libro

Me ha encantado el formato directo y rápido de cada capítulo. Sin florituras ni caminos retorcidos para contarte algo tan fácil como, por ejemplo, cómo influyen las alegrías de tus amigos en ti. Creo que llega perfectamente al objetivo

Recomiendo su lectura. Siendo sincera, estoy leyendo a un ritmo exageradamente rápido, probablemente sólo os publique libros que recomiendo y los libros que no me gusten, no los recomiende. En Goodread (link a mi perfil) tenéis los que leo y así sabéis que los que no reseño aquí, no los recomiendo.

Planificación Familiar (Mensual, Semanal y Diaria)

Opositar recién parida me ha puesto más al límite de lo que nunca me habría imaginado. Todas las fechas se juntan y todas las fechas son importantes y cuando tienes dos hijos no se te puede pasar ninguna y cuando estás opositando no se te puede pasar tampoco nada. Vamos, incluso en la reclusión que vives para centrarte y tener la mente intentando concentrarse en leyes y artículos, tienes que tener otras cosas importantes muy pendientes y depender de tu cabeza puede ser contraproducente.

Contraproducente para ti y tu estabilidad mental y contraproducente para lo que estás estudiando. A la mínima que te acuerdes de algo que no se te puede olvidar de alguna cita (y recordemos que con un recién nacido tienes alguna cita mínimo cada 15 días o, con suerte, cada mes), la cabeza se olvida del número de artículo que tienes delante e, incluso los días más duros de todos, la ley que decidiste estudiar este día.

Eso era mi caso, pero igual el tuyo es otro. Tienes 3 hijos, tienes 2 trabajos, tienes una carrera que sacarte mientras estás criando… Sea cual sea, vengo a contarte cómo he conseguido sobrevivir a la situación.

¿Qué es la planificación y para qué sirve?

Parece una chorrada, pero creo que debemos empezar por aquí. Se planifican muchas cosas y, por lo general, no hay dudas de lo que es. Pero mejor entrar en detalle y saber con seguridad lo que estamos intentando conseguir.

Planificar viene de plan, un plan es aquello que quieres realizar. Así que cuando planificamos, organizamos la vida para llevar adelante un plan (o varios, como suele ser el caso de la maternidad). Y, como buen verbo que es, conlleva una acción. Yo os recomendaría hacerlo por escrito, concretamente, como veremos a continuación.

Planificación Mensual

Es el más sencillo de todos. En una planilla de calendario de pared apuntar la actividad que se sale de la rutina del día. Si no usas otro planificador, pues convendría apuntar también la hora y el lugar, pero la intención es que de un vistazo tengas todo el mes controlado. Preferiblemente tachando el día que ya ha pasado.

Hay un placer oculto en tachar, os lo prometo. Muchos hablan de ello pero hay que experimentarlo. Inténtalo un mes, sólo uno. Hay mil plantillas por internet de un planificador mensual, incluso los hay en blanco para rellenar tú misma el mes. Coge uno, apunta aquellas cosas que se salen de la rutina (citas médicas, encuentro con clientes, aniversarios diversos, cumpleaños, lo que se te ocurra) y ve tachando los días que van pasando.

No necesitas colgarlo en una pared, pero sí es importante que esté en una zona muy accesible para ti. En un sitio de paso, en tus apuntes, en lo que quieras, pero que no tengas que ir a buscarlo específicamente, sino que lo encuentres. Yo lo tengo en la entrada, cada vez que voy a la cocina lo veo, cada vez que salgo a la cale lo miro, es inevitable. Y cuando el día que ha pasado no está tachado… me permito ese pequeño placer de tacharlo antes de seguir.

Es algo que te trae al futuro. No hay que despreciarlo en absoluto. El futuro parece lejos, pero se va convirtiendo en presente y aunque apuntes algo dentro de cuatro meses, esos cuatro meses pasarán y ahí estará, no te habrás olvidado porque está apuntado.

Planificación Semanal

Normalmente los viernes, pero siempre preferiblemente antes de comenzar la semana, me cogía mi plantilla de la planificación semanal y lo rellenaba. Lo hacía para traer al presente todo lo que tenía por la semana y poder organizarme mejor, sobre todo el estudio. Pero ahora que ya no estudio, saber cosas que tengo que hacer y hacerlas mejor.

Aunque lo destacable lo tengamos en el planificador mensual, traerlo a la organización de la siguiente semana nos da pie a sentirnos más presentes (esto suena muy mindfullnes y en parte lo es, pero es sobre todo supervivencia). Si eres bloguera te ayudará a ver el mejor día para escribir, que aunque siempre lo hagas el martes a mediodía, quizás tengas que ir al oftalmólogo por la tarde y ves que el miércoles tienes más libre y puedes cambiar el post que siempre escribes el martes para el miércoles y así no tienes que hacerlo deprisa y corriendo para cumplir, si no que encima, ¡disfrutas haciéndolo! (¡¡Wow!! Disfrutar escribiendo un post… ¿quién me ha visto y quién me ve? Jajaja).

Pero en el planificador semanal no sólo pongo las citas. Me he hecho uno personalizado basado en el que tiene Azucena Caballero en su libro “Organiza tu Hogar en 30 días” y ahí planifico también el menú semanal. Parece una tontería, pero verlo junto a todo lo que tienes que hacer te permite elegir mejor las comidas. Son más saludables y es mejor para toda la familia. Yo me lo hice en Excel y aquí os dejo la imagen de mi planificador por si os inspira para el vuestro. Lo imprimo y lo relleno, normalmente el viernes, pero si tiene que ser el domingo por la noche, pues el domingo por la noche. La vida de madre, la vida… (léase con soniquete de “La vida pirata, la vida mejor”)

 

Planificacion Semanal

Truquillo

También os digo un truco. Tarea que no está escrita, tarea que no existe. Libera tu mente de todo lo que tienes que hacer y escríbelo. Yo lo hacía en la cara de atrás del planificador semanal. A veces acababa manchado de aceite, pero se trata de que te resulte útil.

Usaba el Método Bullet Journal (a mi manera). Un círculo sin relleno eran tareas que tenía que hacer sí o sí, una rayita era una tarea que tenía que hacer en algún momento (que si estaba 3 meses sin hacerlo, tampoco pasaba nada), un asterisco era tarea que tenía que pedirle a mi marido que hiciera y puntos normales era la lista de la compra grande.

Todo lo hecho… sí, SE TACHA. Mis planificadores semanales antiguos por detrás parecen la fiesta del tachado y es inmensamente liberador ver las cosas que has hecho y que no te han preocupado lo más mínimo porque como estaban escritas, no estaban en tu cabeza y como están tachadas, ¡resulta que las has hecho! Es increíblemente liberador.

Planificación Diaria

Como hemos dicho antes, “planificar” viene de plan, de realizar y conseguir un objetivo. Y, aunque te parezca muy raro, también es importante apuntar las cosas del pasado. Si tienes hijos, no puedes olvidarte de lo que te ha dicho el endocrino en su cita mensual. Si tu trabajo es muy exigente y tienes que atender a los clientes, no puedes olvidarte de cuándo has visto a uno y qué te ha dicho.

Yo uso mi agenda diaria para apuntar las cosas que he hecho ese día, que me han dicho ese día o, incluso porque adoro estas tontunas, pegar fotos. Vamos, lo uso en pasado. ¿Por qué? Porque como he dicho antes, lo que no está escrito, no existe

El día a día de una familia es increíblemente exigente. Requiere de toda tu energía y sería factible hacerlo sin apuntar nada si fuera lo único que hicieras. Pero la vida con la que soñamos implica cumplir con proyectos personales, con trabajos, con otras cosas que no son niños y cónyuge… Por lo que todo implica una atención, un estar ahí, un saber qué ha pasado y cuándo ha pasado, incluso por qué ha pasado.

Papá Fúturo siempre me dice “Más vale lapicero corto que memoria larga” y tiene muchísima razón. Escribe cuándo has quedado con tu amiga y qué te ha contado, lo que tu hijo ha hecho en el cole, tus ciclos menstruales (es importante tenerlos controlados, ¿sabías que hay una corriente de pensamiento que habla sobre la productividad femenina teniendo en cuenta los ciclos?), la última vez que hubo baile horizontal… apunta lo que quieras, pero no fuerces la memoria que la necesitas para otras cosas.

Todo esto, adáptalo a ti y si quieres, cuéntame en comentarios qué te ha ayudado y cómo lo has adaptado. Me encanta nutrirme de otras ideas y la tuya es muy valiosa para mí.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑