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Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

mes

octubre 2017

Evolución de mi Aborto I

Ha pasado el tiempo y las heridas se van cerrando. Todavía hay costra, pero ya no se desangra ni se infecta. Nada entra ni nada sale, simplemente está ahí. Su costra la hace visible y notable. Os voy a contar un poco cuál es la evolución de mi aborto. Al menos, cómo está a día de hoy.

Quizás ya lo sepáis, porque lo he contado por las redes, pero el aborto ha bloqueado parte de mi faceta profesional. Tenía intención de percibir ingresos que necesito a través de la fotografía y para ello, pues como todo fotógrafo, necesito material para mostrar a los posibles clientes. Y justo una amiga mía se casaba. Así que le hice las fotografías de su boda como regalo.

Las hice estando embarazada, recién sacado el positivo. No se lo habíamos contado a nadie, así que no se lo dije a ella tampoco. Me sentí muy feliz en la boda por la oportunidad que me brindaba. Por un lado practicar para perfeccionar mi técnica y por otro lado tener material para mostrar. Porque soy de esas personas que no tienen muchas bodas a su alrededor.

Después aborté… y cada vez que me sentaba a editar las fotos, a clasificarlas, a elegirlas, a retocarlas, todo mi ser lloraba. Había veces que me sentaba delante del ordenador, abría la carpeta donde estaban ubicadas las fotografías… y sólo podía llorar hasta que decidía dejarlo para otro momento. Es difícil de describir cómo me sentía. Empezaba a calar en mí el sentimiento de que era inútil. Que no servía para ello. Trasladé la frustración por el aborto en la frustración por el trabajo para poder afrontar el aborto con más naturalidad.

Y llegó el día en el que me las pidió… Las entregué, tragando mucha saliva para dejarlas lo más perfectas posibles. Y se me liberó una espinita.

Tanto es así que las aplicaciones que tenía instaladas para hacer una comparativa durante el embarazo, ¡las he podido reiniciar! Es algo que también tenía pendiente, algo que escocía. No quería borrarlas, no quería quitarlas, no quería ni reiniciarlas… Quería tenerlas ahí, donde estaban y… como estaban. Así que cada lunes me llegaba una notificación de más de una aplicación que me avisaba que había cumplido una semana más de embarazo y me invitaba a entrar para ver qué me encontraría esta semana…

Y mi vientre estaba vacío. Pero si escribo esto es porque me he propuesto naturalizar el aborto (no es lo mismo que normalizarlo). A día de hoy, que se publica este post, estaría embarazada de 27 semanas. Y quiero poder decirlo sin que nadie se sienta mal por lo que estoy diciendo.

Las compañeras podrían entenderme, pero todas somos distintas y habrá quien no quiera participar estas sensaciones. Yo reconozco que si a día de hoy me siento fuerte es por haber conocido la experiencia de Mamá Sin Red antes de que me pasara a mí. U otras mujeres que han contado más de un aborto. Es una realidad y no busco que nadie venga a decirme si quiero un abrazo o hablar, quiero contarlo para quien quiera escuchar.

No busco remover conciencias, no busco concienciar a nadie lo que me ha pasado, no quiero traer a la luz una realidad que está ahí y de la que apenas ahora empezamos a hablar. Quiero poder decir “estaría de 27 semanas” con naturalidad. Aceptar en tribu que ya no lo estoy, que otras madres sientan mi duelo (no que sufran mi duelo).

Cuando las cuentas no salen…

No estoy inspirada para escribir un post profundo, ni siquiera uno que pueda aportarle algo a alguien. Necesito desahogar un poco ese momento en el que la cruda realidad se adueña de la vida y, sin querer, te ves arrastrada por unas sensaciones difíciles…

Podría estar peor, muchísimo peor. Pero estoy como estoy y ésa es mi cruda realidad.

Estoy desempleada. Eso supone dos realidades paralelas… los ingresos económicos en casa limitan nuestras actividades y nuestro consumo. Me gustaría hacer muchas más cosas, salir más a menudo, comprar más cosillas y… no tener tanto cuidado de la luz o el gas que consumimos.

Por otro lado. Soy una persona activa, me gusta enfocarme hacia un objetivo, sentirme productiva. Me gusta pensar que quien me paga, está orgulloso de mí y valora mi esfuerzo por hacer de este mundo, un mundo mejor. Se me dan bien infinidad de cosas, me motivan muchísimas. Me encanta aprender sobre excel o sobre fotografía. Las matemáticas se me dan de vicio y sé expresarme en varios idiomas sin dificultad.

Pero esta inestabilidad me hace preguntarme demasiado a menudo una cosa: ¿qué tengo de malo? Pues también, otras muchas cosas, no lo voy a negar. Pero quiero centrarme en lo bueno. A pesar de estar desempleada, no estoy parada. Me niego a aceptar ese término de “parada”. Dentro de mí hay una personalidad emprendedora que no tiene (mucho) miedo.

Por ejemplo, está el tema de las copas menstruales. Y también he definido mi meta de vida… Si me lo hubieran dicho hace un año, jamás lo habría creído.

Así que bueno, debo reconocer que sigue habiendo un futuro… Pero lo único que tenemos es el presente. Y me reafirmo en mi concepto de Carpe Diem. Aprovecha lo que tienes, aunque sea malo…

Visita al Especialista. Endocrino VII

He perdido la cuenta de las veces que he ido al endocrino desde que tengo este blog. ¿Por qué sigo yendo? Pues como os contaba y trato de recordar siempre para mujeres que están en búsqueda… Una vez, hace muchísimo tiempo, me detectaron hipotiroidismo subclínico. No requirió de tratamiento ni dieta especial ni nada, sólo control rutinario y al año y medio ya dejé de tener hipotiroidismo, por lo que casi me olvido que alguna vez lo tuve.

En el embarazo de Niño Fúturo resurgió y la bronca de la endocrino por no haber acudido antes de su búsqueda fue monumental. Así que, para ahorrar esa bronca a toda futura madre, siempre trato de recordar que antes de una búsqueda deberemos acudir a este especialista. Incluso antes de ir a un ginecólogo.

En esta ocasión he acudido porque como os contaba AQUÍ, tengo un exceso de peso importante y quería controlarlo antes de renovar la búsqueda de mi Bebé Arco Iris. Así que he ido a la revisión de los resultados.

No me explayo más, pero es que la visita fue tan corta que estáis tardando más en leer hasta ahora que lo que estuve dentro. Me saludó, revisó mi analítica, dijo que todo estaba bien, me pasó la siguiente analítica para dentro de dos meses y adiós.

No me pesó, no me preguntó cómo estaba llevando la dieta… Sólo me preguntó si ya estaba embarazada. Me preguntó por mi regla, le dije que se me había adelantado casi una semana. Metió datos en el ordenador y me dijo que todo estaba bien.

Salí corriendo… recordemos que tengo cierta fobia a la bata blanca y acudir sola a los médicos me bloquea. Así que no le dije lo del peso tampoco, no le pregunté cosas que no entendía de la analítica ni le pedí permiso para embarazarme. Me fui y punto.

La Importancia de los Recuerdos

Yo no sé vosotros, pero tengo recuerdos de pequeña que los guardo con muchísimo cariño. Este post lo escribo gracias a videocámara panasonic, pero creo que puede ser de mucho interés. Estoy desenterrando muchos recuerdos (y buenos) de mi infancia.

Mis Recuerdos

A todas partes que íbamos mi padre llevaba una cámara, de vídeo o de foto, pero siempre llevaba una encima. Pasábamos poco tiempo juntos y creo que los pocos que estábamos, los quiso atesorar como oro en paño. Y a día de hoy, alrededor de cada dos años, vuelven a salir esos recuerdos del armario.

Veo alguno de mis cumpleaños, muchas veces. La verdad es que recuerdo cómo mi padre siempre estaba escondido detrás, pero ahora, puedo ver cómo él me veía a mí. Y me tenía mucho cariño. Quizás le echaba un poco en falta, pero ahora, después del paso del tiempo, veo qué es lo que él veía de lo que pasaba. Mientras que lo que veía yo… está en esas mismas imágenes.

Hay recuerdos enterrados en esos mismo vídeos que no podrían ser la enseñanza que son para mí si no los hubiera visto con el tiempo. Por ejemplo, los amigos… siempre he pensado que han sido crueles conmigo, pero quizás, y sólo quizás, era impresión mía. A través de los vídeos de mi padre veo que no era así.

No sólo hay vídeos de eventos especiales. También de viajes de verano, y de situaciones cotidianas. Creo que me encanta ver nuestra vieja casa con los ojos de mi padre.

Mis Futuros Recuerdos

Algo de esos vídeos ha calado en mí… Quizás sea hereditario, pero las ganas de fotografiar y grabar a mi hijo me resultan totalmente inevitables.

Este verano he cogido una cámara y me he puesto a grabar todos los momentos. Incluso días normales. Ya hacía fotos con la reflex, pero me apetecía que nos pudiéramos recordar en movimiento.

Igual que tengo yo grabado mis recuerdos de mi infancia, Papá Fúturo también. ¡¡Y me encanta ver cómo cambiamos todos con el paso de tiempo!!

Quiero que Niño Fúturo y sus futuros hermanos también tengan esos recuerdos. Incluso, hacer montaje de esos trocitos y que interpreten los recuerdos que tienen en su mente con el mayor beneficio para su aprendizaje.

Lo bueno es que con las videocámaras de hoy en día, cabemos en esas grabaciones. Mi padre no sale en casi ninguno, porque antes pesaban muchísimo y no podía hacerse “selfies”. Pero hoy en día yo sí salgo en las grabaciones de vídeo. Nos hago selfies bastante a menudo donde salimos los tres.

Por ejemplo, tengo fotos de este día. Recuerdos de Papá Fúturo y mío juntos del primer día de nuestro embarazo, sin saberlo. Y creo que en estas sensaciones me he basado para crear el #FotoFinde.

Creo que es importante pensar a veces los recuerdos que vamos a dejar a nuestros hijos y no sólo lo que piensen de nosotros, si no también imágenes reales, fotografías o vídeos, donde puedan reconstruir unos recuerdos sanos. Aprovechad todo el tiempo posible para dejar constancia de esos recuerdos, ¡y haced copias de seguridad!

Buscando un Embarazo: cosas que debes saber

Normalmente la gente no busca cosas hasta que se ha quedado embarazada, o lo que encuentra es excesivamente específico y pierdes un poco el concepto de búsqueda. También los hay que nunca buscan, si no que se lo encuentran. En cualquier caso, me gustaría ayudar a alguien que está buscando un embarazo a aclararse con las cosas con las que tiene que tener cuidado. Os voy a contar las cosas que me habría gustado que me dijeran antes de buscar o durante la búsqueda.

Antes de buscar un embarazo

  • Ve al médico

Ya lo sé, no crees que sea importante hasta que te quedas embarazada, ¡pero todo lo contrario! Te mandará una analítica de sangre para ver el estado general de salud y comprobará si estás correctamente inmunizada contra ciertos virus que podrían ser letales para tu bebé durante el embarazo (rubeola o varicela, por ejemplo. Y te vacunará si no lo estás). Esto se llama analítica preconcepcional.

Muy importante. Si en algún momento de tu vida has tenido problemas con la tiroides, aunque ya se haya solucionado, aunque haya sido muy leve y muy poco tiempo, antes de buscar un embarazo deberás acudir a un endocrino. Si no, recibes una bronca monumental.

  • Toma Ácido Fólico

Si vas al médico, ya te lo dirá él. Pero si no, porque te cae mal y sólo quieres verlo lo justo y lo necesario, pregunta a tu farmacéutico. El Ácido Fólico es bastante importante en la primera etapa de la gestación. Te lo venden como suplemento alimenticio en las farmacias, pero lo tienes en todas las verduras de hoja verde. Previene las patologías del tubo neural.

Buscando un embarazo

  • Alimentación

De esto puedo hablar largo y tendido. Os dejo este podcast (segunda parte) que hice en su día hablando sobre ello. Pero ya te aviso que deberás actuar como si ya estuvieras embarazada. Es decir, debes evitar los siguientes alimentos:

  1. Quesos Blandos (sólo se salvan los quesos hechos con leche pasteurizada)
  2. Atún, Pez Espada, Tiburón (limitar su consumo. Por la cantidad de mercurio que contienen)
  3. Carnes crudas (a menos que en la analítica salga que has superado la toxoplasmosis)
  4. Embutidos sin cocinar (¡Adiós Jamón! ¡Hasta luego Fuet! Lo puedes congelar 2 días a -20ºC y comerlo)
  5. Infusiones y tés (si quieres más info, busca en internet, pero especial cuidado con el hinojo)
  6. Café (limitar su consumo)
  7. Lavar muy bien las verduras (esto también es por la toxoplasmosis)
  8. Pescado crudo (¡Adiós Sushi!)

Por supuesto debemos abandonar el consumo, por muy poco habitual que sea, del alcohol y del tabaco. Por un lado es malo para el bebé y por otro lado puede causar muchos daños incluso durante el embarazo, además de dificultar la fecundación.

  • Medicinas

Pues igual que en el punto anterior, en cuanto sabemos que ovulamos debemos tener mucho cuidado con los medicamentos que tomamos. Hay que olvidarse de muchísimos, pero uno de los más habituales que deben evitarse es el ibuprofeno. Durante el embarazo, el único analgésico permitido es el paracetamol.

  • Vibraciones y burbujas

La verdad es que no supe cómo llamar esta categoría, pero toda actividad que requiera vibraciones o burbujas por la zona pélvica deben evitarse. Entre ello está montar en moto, spa, jacuzzi, vibradores, etc. Ojo, es como todo, tampoco hay que ser una radical cuando todavía no se está embarazada, pero sí que conviene consultarlo. Cuando me quedé embarazada y lo consulté con mi ginecóloga, me dijo que no lo tenía prohibido, pero sí que debía intentar evitarlo.

Otras curiosidades

A ver, esto no es que haya que evitarlo o hacerlo, pero sí me gusta mencionarlo por las veces que yo lo he hecho. Por ejemplo usar tests de ovulación para saber cuándo tener relaciones efectivas que provoquen el embarazo. O la prueba de helecho, de la que me gustaría volver a hablar pronto. También hay aplicaciones como Womanlog u Ovuview (que han cambiado desde que las reseñé y tengo que escribir sobre ellas de nuevo) para ayudar a controlar los ciclos menstruales. Hay muchas más.

Por cierto, no os preocupéis ni por el tatuaje, ni por la lactancia de un hermano mayor durante el embarazo. Tenéis más info en los enlaces que os facilito.

En cualquier caso, ante la duda, acudir al profesional sanitario. Ya sea médico de cabecera, médico de familia, matrona, ginecólogo… pero no fiarte de las cosas que encuentras por internet (aunque a veces, son más fiables).

Buscando un embarazo

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