Antes de seguir leyendo, para encontrar coherencia a todo lo que escribo, deberíais escuchar este podcast que hice en directo hablando sobre mis sentimientos tras el aborto, dado que ahora voy a discurrir en la continuación gracias a un comentario final que me ha dejado Mamá Sin Red:

Una vez que pasas por el aborto y que te encuentras “bien”, o al menos has dejado la culpabilidad a un lado y sabes que no hay explicación ni responsabilidad que le puedas pedir a nadie, por lo que no quedan más narices que continuar con tu vida lo mejor que puedas, entonces la luz al final del túnes es ese Bebé Arcoiris.

Un Bebé Arcoiris se conoce como el bebé que llega tras un aborto. Se llama Arcoiris porque es el color que llega tras la tormenta de todos esos malos sentimientos que supone un aborto. Deseas tanto poner fin a la oscuridad que hay tras los sentimientos del aborto que buscas el arcoiris porque crees que es lo que va a calmar tu pena infinita que nadie siente y que nadie comprende.

Pero la verdad es que, como decía muy bien Mamá Sin Red en el último comentario justo antes de acabar el podcast:

Yo pensaba k esperar a mi #pequeñaArcoiris me calmaría y no ha sido asi

No somos sustituibles. Aunque crezcamos perdiendo y ganando amigos, somos quienes somos y no somos sustituibles, aunque las empresas se empeñen en hacernos creer que sí. Yo tengo un valor único y especial para Papá Fúturo y no habrá otra mujer en el mundo que a él le dé lo mismo que yo. Niño Fúturo tiene un valor único y especial para mí y no habrá otro niño en el mundo que me dé lo mismo que él.

Ese Bebé No Nacido también tiene un valor único y especial… No ha nacido, pero ahí ha estado. Me ha aportado una experiencia de vida que no le deseo a nadie por lo extremadamente dolorosa que es, pero ningún otro futuro hijo mío podría sustituirle. Ni siquiera otro aborto…

Un post muy relacionado es la Revisión del Aborto.