La gente ya me lo empieza a preguntar, los que me conocen poco y apenas intentan hacerlo ya empiezan a soltar esa pequeña pregunta que mata por dentro a cualquiera que desea ser madre…

¿Para cuándo el segundo?

Mi respuesta interior para gente que, como ya he dicho, ni siquiera intenta conocerme me la tengo que comer: “¿A ti qué te importa?”. Pero no soy persona de faltar al respeto de nadie aunque me lo estén faltando a mí.

En mi familia están siendo momentos de una salud dudosa. Papá Fúturo tiene que ir a revisión con el especialista en columna. Y estamos temblando… Bebé Fúturo sigue con las revisiones en el Otorrino. Y yo… de eso no quiero hablar en público, es delicado.

Por éstas y otras muchas razones, mi búsqueda del segundo en esta ocasión la voy a llevar en secreto. Seguiré escribiendo posts sobre la evolución y todo ello, porque una de las cosas que tiene mi blog es un pequeño archivo personal sobre lo que  me ocurre. Pero no se publicarán hasta que lo decida aunque estarán publicadas en el día que se han escrito. Por lo que será un blog útil a partir del nacimiento del segundo.

Perdonadme, pero no encuentro fuerzas en esta ocasión para que mi segundo embarazo sea público. Ni siquiera en mi ámbito laboral, tengo un ferviente deseo de una discreción descomunal. No estoy embarazada (por si algún compañero me estuviera leyendo), pero si lo estuviera, tampoco lo voy a decir.