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Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

mes

enero 2016

Dos años de andadura

Hoy hace dos años…

Recién operada de la rodilla, frustrada por la lenta recuperación que no iba a ser tan lenta, sola en casa por la jornada laboral de Papá Fúturo… Y llena de instinto maternal, saqué de la manga este pequeño desahogo, un rincón mío y para mí donde relatar, narrar y experimentar mi mundo maternal.

No sabía si llegaría muy lejos, al fin y al cabo lo he creado para llorar mis penas al no poder satisfacer todavía mi incesante deseo de ser madre, pero con muchas ganas de aprender y enseñar lo que voy aprendiendo. De recapitular las cosas que la maternidad nos ofrece.

Desde entonces ha ocurrido mi embarazo y mi parto… No os voy a contar lo que podéis leer en las líneas que hay por aquí hasta ahora.

Ayer iba a celebrarlo a lo grande yendo al Madresfera Bloggers Day y aprender un montón para sacarle más partido al blog… Pero me quedo con que Bebé Fúturo se ha recuperado ya por fin genial de todos sus malestares y que durmió una siesta de 4 horas seguidas que he aprovechado un poquito (para quitarme la mala leche de encima, por lo menos).

Pero la cosa no queda ahí… Mañana comienza un sorteo que realizo para celebrarlo y, no sé si os habéis dado cuenta, ¡he cambiado la imagen de mi rincón! ¿Os gusta?

También quiero hacer de este rincón algo más que el narrar nuestro día a día y empezar a enseñar las cosas que uso o dejo de usar. Quiero que no sólo sea mi rincón, si no también el vuestro para sentiros a gusto y veniros a tomar un té o un café a mi lado.

Visita a Urgencias 3. Otitis

Ya lo habréis leído algunas en Instagram, pero esto va cada día a peor. Por fin han recapacitado un poco y le han hecho pruebas para descartar cosas mayores.

¿Por qué vamos a Urgencias en lugar de a su pediatra? Porque pedir cita a su pediatra sería igual una espera de dos semanas y, por el protocolo del hospital donde está su pediatra y Bebé Fúturo tiene historial, en estos casos se acude a Urgencias.

Recapitulando… primero fuimos por una faringitis que se quedó ahí y no pasó a ser unas anginas (que Papá Fúturo y yo sí hemos tenido). Al no pasarle la fiebre, volvimos y para entonces también tenía conjuntivitis (que me contagió a mí). Por suerte, con apenas cuatro gotas de colirio se le ha quitado (a mí no). Y al seguir sin pasarsele la fiebre…

Ayer a mediodía me llaman desde la guardería que Bebé Fúturo está bastante pochito y tiene 39ºC de fiebre, le habían dado Apiretal, pero no parece que mejore y está muy intranquilo. Papá Fúturo va a buscarle y se lo lleva directamente al hospital…

Y ahí comienza mi calvario. Le ingresan para hacerle pruebas: analítica de sangre, de orina, placa de tórax para descartar definitivamente cosas y conseguir encontrar el origen del malestar desde hace tanto tiempo. Le ponen una vía y le dejan metido en boxes, lógicamente con su padre.

La cobertura no existe, las llamadas no son factibles, así que voy recibiendo por SMS a modo de telegramas informes como: «Todo OK. Puesto vía con suero, bebé dormido»… Y en mi mente salta un grito de alarma que dice algo así como: «¡¡¡¿Cómo que todo OK si tiene puesta una vía?!!!».

Yo quería pensar que el todo OK era real. Que no pasaba nada, que no era imprescindible allí, pero la intranquilidad llegó a un punto en el que no podía pensar en lo que estaba haciendo. Todo eran ganas de salir corriendo a verle. Por fin me dio el visto bueno mi jefe y pude salir corriendo a todo lo que me permitía el transporte público…

Llegué justo a tiempo cuando le dieron el alta. Así que regresé a casa y me quedé con él. Pronóstico definitivo: otitis.

Ahora Papá Fúturo tiene gastroenteritis (cosa que ya me temía en Bebé Fúturo cuando me vomitó encima dos noches atrás), yo la conjuntivitis… Y a ambos nos ha regalado la faringitis. ¿A quién le tocará la otitis? No sé, señores… pero aquí quiero bautizar una nueva enfermedad: guarderitis.

Cuando me decían que iba a coger de todo, jamás me habría imaginado que se lo cogería de todo junto y a la vez. ¡¡Qué pesadilla!!

Regalo Amigo Invisible Liokuina 2015

Igual que el año pasado, o más bien el anterior, me he querido apuntar a esta convocatoria de las Navidades 2015/2016 para el regalo del amigo invisible que nos propone Liokuina.

Me encuentro una buena mañana un paquetillo metido en mi buzón que, la verdad, no me esperaba. No recordaba haber pedido nada en los últimos tres días a internet (sí, lo hago demasiado)… Así que me llevé la grata sorpresa de que Diario de mi Garbancito me envió un regalazo.

Y sin más dilación, aquí podéis verlo, ¿a que es bonito?:

Amigo Invisible 2015

Estoy deseando estrenarla en una ocasión especial, porque de a diario no soy de ponerme alhajas de ninguna clase.

Venía también con una estrella para el árbol de Navidad super original, pero ya está guardada y no la encuentro para hacerle una foto.

¡Muchas gracias, amiga, por el regalo!

Visita a Urgencias 2. Conjuntivitis

La médico de urgencias me dijo la última vez que si no dejaba de tener fiebre en dos días, volviera… Y aquí estamos libres de interpretación. Papá Fúturo dice que era si no dejaba de tener fiebre a pesar de las medicinas, yo entendí que si tenía fiebre en cualquier caso.

Pero como parecía salirle moco también por los ojos, fuimos de todas formas.

Nos atendió la misma médico y después de oscultarle, nos dijo lo mismo que la última vez, pero que también tenía conjuntivitis. Obviamente en los dos ojos porque no sabe controlarse.

Nos mandó de nuevo Dalsy y colirio para los ojos. Así que ahí estamos, a base de Dalsy, limpiezas nasales y oculares y colirio.

Cuando un peque va a la guardería, toda la familia va a la guardería. Aquí estoy en la cola del médico porque vuelvo a tener dolor de garganta y me he contagiado la conjuntivitis… Y eso que la conjuntivitis no es de la guardería.

PD: Me acaba de llamar la pediatra de la guardería para preguntarme la evolución de Bebé Fúturo, está preocupada por tantos días de fiebre. Si persiste mañana la fiebre, me ha recomendado llevarle a hacer una prueba de estreptococo. Me ha gustado el gesto, aunque me ha dejado preocupada… hipocondríaca que es una.

Semana y Media de Guardería

Bueno, ya hacemos casi dos semanas de guardería y vengo a relataros cómo ha ido la cosa hasta ahora.

La primera semana el mayor problema parece que ha sido la adaptación, Bebé Fúturo no terminaba de encajar en los requerimentos que se le pedían. Parece ser que bajar las persianas suponía un problema porque no paraba de llorar. Los ritmos fueron siendo algo así como que al principio muy bien, juguetes nuevos que descubrir, nuevas emociones y eso le motiva siempre muchísimo.

A la hora de la primera siesta (una hora después de entrar) decía que todavía no estaba cansado lo suficiente, así que pasaba de esa siesta. Lo cual era un problema, porque en casa esa siesta sí la duerme. Eso nos lleva a un niño malhumorado, cansado al cual cualquier tontería le irritaba infinitesimalmente.

Llegaba la hora de la comida y, otra cosa no, mi niño se lo comía todo. Un poco a regañadientes porque tenía sueño, pero no dejaba ni las migas en el plato. En casa es lo mismo, dormir… hay que hacer malabares, es un niño al que no le gusta dormir (como su madre), pero comer le encanta, cualquier cosa y de cualquier manera, se lo zampa que da miedo (como su padre). (Sí, la madre sólo tiene cosas malas… hay que aceptarlo).

La siguiente siesta no se la saltaba ni un gitano y si le dejaban dormir dos horas, dos horas que se dormía, pero le despertaban un cuarto de hora antes de salir y eso… Volvía a ponerle de mal humor. Así que cuando salía, quien le recogiera, lo encontraba durmiendo porque le han despertado. (Una vez que duerme, lo duerme todo del tirón, al menos de día).

Por lo que en resumen, la primera semana ha faltado un poco de adaptación…

Cosa que en la segunda ha ido de maravilla. Aunque ha llorado mucho cuando veía que se quedaba en brazos de la seño en lugar de en brazos de mamá, en cuanto no me veía, se iba feliz a los juguetes y a pasar el día con sus nuevos compañeros. Por lo visto ya estaba bien adaptado y eso no ocasionaba problemas…

Pero le entraba el mal, el mal de la guardería y el martes por la noche nos encontramos un bebé con fiebre. El miércoles fuimos a urgencias, el jueves volvió a clase (aunque sigo pensando que quizás no era la mejor opción) y el jueves por la tarde era un despojito febril. Hoy, viernes, se ha quedado en casa procurando recuperarse del mal de la guardería.

Por suerte, no le he contagiado las anginas, que era lo que yo me temía, pero aún así, verle tan malito me ha roto un poquito el alma. Por suerte o por desgracia, ahora será una detrás de otra, ¿verdad?

Visita a Urgencias. Faringitis

Pues anoche Bebé Fúturo le notamos con fiebre tanto la abuela como yo. No le quisimos dar mayor importancia, estaba con los dientes. Aún así le dimos un poco de apiretal (que no sirvió para nada).

Se pasó igual la noche, con bastante fiebre.

Yo estoy pasando por unas anginas que he contagiado a Papá Fúturo (aunque está consiguiendo combatir por métodos naturales, en mi caso llegó a necesitar antibióticos). Así que por la mañana necesitaba confirmar o descartar que se las he contagiado a mi peque.

Intentamos medirle la fiebre con un termómetro digital de luz. En un segundo la mide, pero… ¡no lo recomiendo! Ha sido una mala compra por nuestra parte. Si haces la misma medición cuatro veces, nunca sale lo mismo y la diferencia llega a ser de un grado. Son muy cómodos y rápidos, pero nada fiables.

El otro que teníamos era de tipo mercurio que ya no tienen mercurio. Imposible leer nada también. Así que sabía que tenía fiebre, pero no cuanta.

En urgencias (que salió a la calle) no daba que tuviera fiebre (la frente tampoco estaba tan caliente como antes de salir de casa). Al explorarle la pediatra lo único a lo que hizo referencia es a las rojeces que tenía en la garganta, por lo que dictaminó Faringitis.

Por lo que me dicen (he tenido que ir a trabajar), se ha pasado el día llorando y sin comer, estoy preocupada. Espero que no vaya a más.

Fin del #FotoFinde

Creo firmemente que lo más sano para uno mismo siempre es reconocer cuándo algo ha terminado. Y siempre hay algo que en realidad no dejamos terminar, ya sea una relación, un proyecto o un sentimiento… A veces algo se nos atasca.

Hoy vengo a reconocer que he visto el final del #FotoFinde hace tiempo, he querido luchar un poco por su continuidad. No porque me negara en rotundo a que un proyecto tan bonito tocara a su fin, si no porque creo firmemente que le aportaba valor al blog. Quizás sólo era percepción mía, pero ha dejado de darlo.

Últimamente lo mantenía por el concurso que comencé hace un tiempo. Pero ya no me hace especial ilusión ni a mí. Los tiempos cambian, una misma cambia con el tiempo y los de tu alrededor también dejan de ser quienes son. Lo mejor es reconocerlo y seguir con nuevos proyectos y nunca dejar de tener ilusión por comenzar cosas nuevas y terminar las viejas cuando éstas dejan de aportar valor a una misma.

Es probable que continúe contando más adelante las cosas que hacemos el fin de semana porque Bebé Fúturo ya es otro distinto y me hace ilusión hacer planes con él. Pero ya no será un mejor momento del fin de semana, será un mejor fin de semana.

Así que me toca decir «Adiós, #FotoFinde, ¡ha sido un placer!». Y espero anunciar pronto el ganador de la segunda parte del concurso del #FotoFinde.

¡GRACIAS A TODOS POR PARTICIPAR!

Caca de Semana

Hay años en los que todo va como la seda y no pillo ni medio catarro. Suelen repetirse muchos años buenos, pero luego hay años en los que todo me viene junto. ¿Será éste uno de esos? De momento voy por un dolor de estómago con náuseas que me dejan sin comer, algo inaudito en mí y ahora… Malditas anginas.

Pero lo grave es que sé en qué momento empezaron a adueñarse de mí, lo recuerdo perfectamente. En mi trabajo tenemos una fuente de agua con tres filtros para potabilizar el agua corriente, una tarde tenía una sed horrible y bebí directamente de ahí en lugar de llevar mi botella y esperar que se calentara. Porque no es por nada, pero parece que traen el agua del polo norte directamente. Tiene que estar a temperatura a punto de congelación.

Y ya veis, ayer, día de trabajo super importante, me quedé en casa recluida (tuve que ir, pero no me quedé).

Pero a esto le sumamos el inicio de guardería de Bebé Fúturo. Entra a las 9 de la mañana y yo llego a casa a las diez de la noche. No, no se queda en la guardería hasta esa hora (¿por qué la gente no piensa en lo que digo?). Pero eso implica que estamos trece horas diarias sin vernos. Y sí, la que peor lo pasa soy yo… Que soy la que me quejo de la situación.

Imposible llevarle a la hora que me viene bien a mí, es la hora de entrada y es lo que hay.

Cada día lo llevaba peor. Encima con la regla y sus hormonas yo estaba algo más insoportable en mí misma. Así que se ha juntado todo para decir que ha sido una semana de caca.

Avances a los 11 meses de Bebé Fúturo

Hijo mío, ¿quién eres y qué has hecho con mi hijo? Los meses anteriores te veía muy diferente en cada mes, pero hacer no hacías cosas distintas. Este mes en cambio eres totalmente otro.

Te han salido los dientes. Han sido unos días que lo hemos pasado bastante mal. Se te veía sufrir y las noches fueron muy tormentosas. La tarde que te salió el primero fue el día de Navidad, estábamos toda la familia juntos y te pusiste a jugar a morder una cuerda de una linterna, dos horas después del dale que te doy, estaba el diente fuera. Y desde entonces han salido dos más. Cada uno con sus respectivas noches infernales. Ahora estás muy gracioso con tus dientes. Cada vez que los veo tengo ganas de comerte a bocados.

Te encanta dar pasos. Agarrado al primero que te coja vas por toda la casa pasito a pasito dando vueltas sin parar. Lo intentas por ti solo, pero no te sientes seguro y vas poco a poco ejercitando tus músculos para conseguirlo.

Gateas, pensaba que ya no lo ibas a hacer, pero un día, no hace mucho, aprendiste el truco de arrastrar la pierna que te entorpecía hacia atrás e ir hacia donde quieras tú sólo. Tu juego favorito es tirar cosas e ir a buscarlas. Te pasarías así el día.

Y yo ahora estoy triste, ayer empezaste la guardería y este mes no voy a estar contigo casi nunca. Sólo los fines de semana y para mí es insuficiente. Pero sólo es un mes, ¿vale?

FELIZ ONCEAVO CUMPLEMES

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