Y aquí la gente me preguntará cosas como, ¡¿que van a operar a Bebé Fúturo?! ¿De qué y por qué? Y no hay nada más lejos de la realidad.

Con mi “reciente” parto me enteré que el cirujano no necesariamente tiene que operarte y hacerte cirujía para visitarle, es un especialista más entre sus compañeros, el resto de médicos. Relacionar la cirujía con el cirujano es un error muy común, aunque totalmente lógico, pero es como el que relaciona el traumatólogo sólo con los huesos y no con los músculos. Pues sí, el traumatólogo también es el especialista en músculos, igual que el cirujano también es el especialista en columna vertebral… Y el ano (¿os acordáis que tuve una fisura anal? Mi ginecóloga me dijo que si no se curaba con el laxante, me derivaba al cirujano).

Pues bien, en la última revisión (9 meses) con la pediatra (os recuerdo que le encanta derivarnos a especialistas, hasta ahora hemos pasado por el endocrino pediátrico, traumatólogo pediátrico y estoy deseando conocer al siguiente especialista en la lista…) se dio cuenta que Bebé Fúturo tenía la terminación de su culete (o el principio, según se mire) “asimétrico”, por lo que nos mandó a una ecografía de coxis para asegurarse que no pasaba nada (os lo conté AQUÍ).

Yo, conociéndola, estaba muy relajada. No hay nada mejor para una hipocondríaca que la deriven a especialistas para asegurarse preventivamente que todo va bien.

En la ecografía nos dijeron lo que ya sabíamos, que no se podía ver nada porque era muy mayor y ya tenía el hueso formado. Así que volvimos a la pediatra que nos dijo que fuéramos al neurocirujano pediátrico para que valorara la necesidad de realizar una resonancia magnética. Aunque la resonancia en sí no es peligrosa, a Bebé Fúturo, por su corta edad, habría que sedarle, y aunque no supone un gran problema porque se sedan niños a diario, si no es justificado y necesario, hacerlo es tontería. Y para valorarlo, nada mejor que el especialista en cuestión.

Así que allí nos plantamos ayer (cuando teníamos cita), para que el cirujano revisara a Bebé Fúturo y nos aconsejara sobre hacer una resonancia magnética o no. Tuvo la amabilidad de explicarnos que la “rabadilla” asimétrica suele ser un síntoma de una bifurcación en la columna y acarrea una serie de problemas que cuanto antes se atajaran, mejor. Pero viendo el desarrollo de Bebé Fúturo y tras analizarlo en profundidad considera que sería totalmente innecesaria.

Aún así, nos ha recomendado una revisión dentro de tres o cuatro meses, para reconocer su funcionamiento motor al andar. Y hasta aquí las novedades de mi pequeñín. Cada día me gusta más mi pediatra…