No duermo, pero me da igual. No sé si es porque Bebé Fúturo es tan bueno y nunca llora o porqué, pero si no lo admito, me reconcome otra vez por dentro.

Quiero otro bebé ya… Estoy muy contenta con el que tengo, os lo aseguro, tanto como para animarme ya con el siguiente. Y es algo que poco a poco cala por dentro y se vuelve tan insoportable como con el primero.

Y no quiero agobiar a Papá Fúturo con ello. Igual que no le quise agobiar con Bebé Fúturo y al final me abrí el blog porque le tenía muy quemado. Porque cuando tengo una idea en la cabeza… la sigo hasta que la consigo y puedo ser muy atoxicante.

Así me está pasando con el futuro bebé… por suerte, por la cesárea, tengo restringida la posibilidad, pero las ganas van en aumento por cada día que pasa y por cada embarazo del que me entero.

¿Os pasa lo mismo o estoy algo loca?