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Mamifutura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

mes

diciembre 2015

Balance 2016

Yo siempre he hecho balance del año que curso el último día, sobre todo en blogs. Me permite ver con perspectiva cómo se ha desarrollado mi experiencia vital en un ciclo de 365/366 días y a modo introspección me gusta verlo.

Enero empezó con una tripacha que no me cabía dentro con lo más esperado de toda mi vida, un bebé. Muchos síntomas acarreaba ya, la más sorprendente fue, sin duda, el síndrome de túnel carpiano (a rara no me gana nadie).

Febrero me dió lo más esperado de toda mi vida, a Bebé Fúturo. Y no puedo estarle más agradecida. Sinceramente, no ha cambiado intrínsecamente mi vida, simplemente le ha dado un motivo. Pasé por lo mismo cuando conocí a Papá Fúturo, pero con él siempre supe que podría acabar en cualquier momento menos esperado… No es así con Bebé Fúturo, tengo un motivo para toda la vida y me ha llenado de todas las ganas habidas y por haber de vivirlo. Me ha abierto un mundo lleno de ganas, es algo que no tiene precio.

Marzo fue el primer día del padre de Papá Fúturo y siendo tan reciente, fue muy emocionante. Bebé Fúturo sólo crecía y yo quería disfrutar del recién nacido un poquito más, pero no me ha dado tiempo. También fue mi cumpleaños y poco a poco llegaron más amigüitas para Bebé Fúturo.

Abril pasó muy deprisa, tanto que llegó nuestro aniversario de matrimonio y nos acordamos de casualidad el mismo día. Para mí sorpresa, no me afectó, fue un día más donde estaba donde quería con quienes quería y me daba igual celebrarlo (es algo que no se cree nadie, pero es la verdad). Bebé Fúturo seguía creciendo y yo recordé lo que era ser mujer. Me llegó la regla después de 11 meses sin ella, y vino hasta 3 veces el mismo mes… Tomándose la revancha. Vinieron mis padres a visitar a Bebé Fúturo…

Mayo empezó con mi primer día de la madre, el primero de toda mi vida. Os podéis hacer una idea de la ilusión que me hacía. También me puse el DIU… Volví a ver a mi Tribu en Segovia, donde pasamos un día magnífico.

Junio no pasó nada en especial, es más, en el blog estuve bastante callada también (he tenido que revisarlo para ver qué cosas han pasado). Lo único es que me hice donante de leche materna.

Julio trajo consigo el cumpleaños de Papá Fúturo con su fiesta sorpresa y, lo más duro de mi vida hasta ahora, mi reincorporación al trabajo después de convertirme en madre. Se me hizo un poco cuesta arriba, pero sólo fue un rato.

Agosto volvió con mis vacaciones y unas jornadas durísimas de trabajo de Papá Fúturo. Aprovechamos todo lo que pudimos, pero fue difícil.

Septiembre vino de nuevo el trajín del estrés a mi vida, como todos los años. Es un mes de estrés puro en el trabajo.

Octubre no fue diferente. Aumentaron la cantidad de trabajo y fue un mes en el que Papá Fúturo me paró los pies y se plantó ante las exigencias que yo tenía ese mes. También nos fuimos a ver a mis padres.

Noviembre hasta ahora ha sido el único en el que más o menos ha vuelto de nuevo la normalidad a nuestras vidas desde que Bebé Fúturo está. Es como si ya fuera un pequeño más mayor y bueno, lo llevamos a su habitación y desde entonces ya no tenemos horarios exorbitados, cenamos juntos todos sin hacer turnos, ya teníamos rutinas. Es un cambio importante.

Diciembre… Lleno de fiestas, luces, colores y regalos.

Sólo me queda por decir que el 2015 no ha traído nada malo consigo y sólo cosas buenas. Es un año lleno de satisfacciones y alegrías. Ojalá haya sido así también para vosotros y los años venideros siempre sean así.

PRÓSPERO 2016

Visita al Especialista. Neurocirujano Pediátrico

Y aquí la gente me preguntará cosas como, ¡¿que van a operar a Bebé Fúturo?! ¿De qué y por qué? Y no hay nada más lejos de la realidad.

Con mi «reciente» parto me enteré que el cirujano no necesariamente tiene que operarte y hacerte cirujía para visitarle, es un especialista más entre sus compañeros, el resto de médicos. Relacionar la cirujía con el cirujano es un error muy común, aunque totalmente lógico, pero es como el que relaciona el traumatólogo sólo con los huesos y no con los músculos. Pues sí, el traumatólogo también es el especialista en músculos, igual que el cirujano también es el especialista en columna vertebral… Y el ano (¿os acordáis que tuve una fisura anal? Mi ginecóloga me dijo que si no se curaba con el laxante, me derivaba al cirujano).

Pues bien, en la última revisión (9 meses) con la pediatra (os recuerdo que le encanta derivarnos a especialistas, hasta ahora hemos pasado por el endocrino pediátrico, traumatólogo pediátrico y estoy deseando conocer al siguiente especialista en la lista…) se dio cuenta que Bebé Fúturo tenía la terminación de su culete (o el principio, según se mire) «asimétrico», por lo que nos mandó a una ecografía de coxis para asegurarse que no pasaba nada (os lo conté AQUÍ).

Yo, conociéndola, estaba muy relajada. No hay nada mejor para una hipocondríaca que la deriven a especialistas para asegurarse preventivamente que todo va bien.

En la ecografía nos dijeron lo que ya sabíamos, que no se podía ver nada porque era muy mayor y ya tenía el hueso formado. Así que volvimos a la pediatra que nos dijo que fuéramos al neurocirujano pediátrico para que valorara la necesidad de realizar una resonancia magnética. Aunque la resonancia en sí no es peligrosa, a Bebé Fúturo, por su corta edad, habría que sedarle, y aunque no supone un gran problema porque se sedan niños a diario, si no es justificado y necesario, hacerlo es tontería. Y para valorarlo, nada mejor que el especialista en cuestión.

Así que allí nos plantamos ayer (cuando teníamos cita), para que el cirujano revisara a Bebé Fúturo y nos aconsejara sobre hacer una resonancia magnética o no. Tuvo la amabilidad de explicarnos que la «rabadilla» asimétrica suele ser un síntoma de una bifurcación en la columna y acarrea una serie de problemas que cuanto antes se atajaran, mejor. Pero viendo el desarrollo de Bebé Fúturo y tras analizarlo en profundidad considera que sería totalmente innecesaria.

Aún así, nos ha recomendado una revisión dentro de tres o cuatro meses, para reconocer su funcionamiento motor al andar. Y hasta aquí las novedades de mi pequeñín. Cada día me gusta más mi pediatra…

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Matronatación para bebés… ¿Imprescindible?

Como ya os anuncié en el último #FotoFinde, nosotros no nos hemos apuntado a Matronatación, pero sí que vamos a la piscina. Debido a que Tito Fúturo (novio de Tita Fútura) es monitor de la piscina municipal y en su día me recomendó no hacerlo porque al no atender a «órdenes», hay muy pocas cosas que enseñarles y lo único es que habría que ir a menudo para que no se le olvide, pero que el dineral que cuestan las clases sería mejor que nos lo ahorrásemos.

Haciendo caso al buen hombre la primera vez fui toda decidida con Bebé Fúturo y me llevé un chasco. Aunque no se hagan muchas cosas en Matronatación, sí te dan como pequeños principios que hacer con el bebé. Porque cuando yo fui tenía la sensación de que lo estaba ahogando o no haciendo bien. Tenía la sensación muy clara de que había cosas que debería saber y que no sabía. Y sí, Bebé Fúturo se divirtió muchísimo, era su primera experiencia y claramente lo gozó.

Después en la ducha tampoco se facilitó nada. Y eso que sólo nos quitamos el cloro porque de verdad, aquello era insostenible. Estaba sola con él y claro, él no se mantiene de pie solito, así que no podía dejarle sin sujeción ni para ponerme la toalla… Bueno, menudo caos. ¡Pero aprendimos para la próxima! (Sí, soy de esas personas que no necesitan controlar la situación para atreverse a hacer cosas nuevas. Yo aprendo con la propia experiencia).

A la siguiente, como ya comenté, vino Tita Fútura con nosotros y ella sí que nos enseñó muchísimas cosas (que espero no olvidar), entre ellas:

  • De las primeras cosas que se les enseña a un bebé es a sumergirse bajo el agua. Para ello, como todavía no saben, es importante tener un pequeño ritual para que con el tiempo sepa que cuando hacemos eso, le vamos a sumergir. Nos recomendó dar como tres chapuzones grandes y lentos antes de meter la cabeza debajo del agua y en el último, soplarle la cara para que, como autoreflejo, cierre las vías respiratorias y no le entre agua en la sumersión. Espero haberme explicado… En caso contrario, decídmelo en comentarios y edito para intentar ser más clara.
  • Lo siguiente es que el bebé aprenda a flotar. No lo va a hacer de la noche a la mañana, es algo que requiere bastante tiempo y seguramente varias sesiones. El bebé se ha metido por primera vez en un charco (grande) y es algo que impresiona. Ya veréis cómo se agarra al principio desesperadamente a la madre para agarrarse a esa confianza que él (o ella) no tiene. Somos nosotras (o nosotros) quienes le transmitimos la tranquilidad que necesita para la experiencia con el agua y hasta un rato más tarde, el bebé no se relaja. Y para flotar, hace falta que se relaje… Para ello nos recomendaron que le pusiera la cabeza contra el hombro con el bebé panza arriba y haciendo eses largas y lentas hacia atrás le llevásemos por la piscina.

Bebé Fúturo esto último todavía no se sentía con confianza para hacerlo, así que tuvimos que hacer lo mismo con él panza abajo. Obviamente hay que ver al niño y no obcecarse con hacerlo exactamente cómo se dice. Acabamos el rato de piscina que casi flotaba solo con un churro y él encantadísimo de la vida.

En las siguientes, cuando él ya flote perfectamente y se sumerja sin problemas, pues ya haremos juegos más complicados. Pero de momento con esas cosas y unos buenos chapoteos tenemos diversión para rato. Estamos deseando volver.

Para la hora de la ducha, una vez que salimos, he necesitado llevarme material extra. Le pregunté a Reloj de Madre que nos comentó que también iba a ver qué hacía ella, porque yo lo veía como imposible de gestionar. Y me quedé con el truco de ducharme con el mismo jabón que el bebé.

Lo que sí que tenía claro era el hacerme con una tonga o un portabebés ayuda brazos para el agua (se lo he pedido a los Reyes Magos, a ver si he sido buena…). Como de momento no lo tenía, pues me cogí la bandolera que usaba en verano para amarrarlo a mí durante la ducha. Ella lo hacía sin ayuda, pero es que Bebé Fúturo ya tiene un peso considerable y encima le encanta tirarse por todos lados para suicidarse. Con la bandolera nos apañamos bastante bien…

Aunque la verdad es que esta última vez, al poder contar con la ayuda de Tita Fútura para sujetarle mientras me vestía, la experiencia no fue tan traumática… Veremos a la siguiente.

¿Habéis ido a clases de Matronatación? ¿Qué os han enseñado? ¿Os gustaría ir a la piscina? Contadme si finalmente os animáis después de lo que os cuento…

Nuestra Primera Navidad

Y antes que nada… ¡Feliz Navidad a todas y todos! Muchas gracias por venir…

Pues para Bebé Fúturo ha sido su primera Navidad, el año pasado sólo estaba en una prominente tripa, y no ha defraudado en absoluto.

Se ha portado como un auténtico niño mayor. ¡Hasta hemos conseguido que no se quitara los zapatos! Todo un triunfazo. Iba vestido para la ocasión, más guapo que todas las cosas juntas.

Nosotros hemos estado recatados con los decorativos. Han sido lo mismos que todos los años atrás, un calendario de adviento (que no puede faltar jamás), unos espumillones puestos alternativamente por las paredes, una estrella de Navidad… Lo que sí me he llevado es la sorpresa de encontrármelo todo montado el 1 de diciembre tras volver del trabajo. El currazo de Papá Fúturo en esta ocasión no tiene nombre.

La Nochebuena, igual que todas las nochebuenas de nuestra vida en común, han sido en casa de Abuelos Fúturos. Este año en los de Papá Fúturo. Pasamos antes por casa de amigos y después arrimamos el hombro para ayudar.

Como hemos sido buenos, el Niño Jesús ha hecho su aparición con los regalos de Bebé Fúturo. ¡Ha traído un correpasillos! Y unos juguetitos. Pero Bebé Fúturo estaba tan agotado del trajín de todo el día que su cara de «¿Esto es de verdad o lo estoy soñando?» no tiene desperdicio. Eso sí, le ha encantado todo lo que ha traído.

Al día siguiente volvimos a donde Abuelos Fúturos para la comida, es más, los regalos se han quedado allí… Y después de una larga siesta y una buena comilona, me quedo con el momento de Bebé Fúturo rodeado de juguetes y sólo quería jugar con ÉSTE.

Como los vecinos de abajo celebraron la Navidad en casa y toda la noche, descansar no hemos descansado bien. Y a estas horas ya llevamos un rato largo en casa intentando quitarnos el empacho de encima.

Visita al Ginecólogo. Revisión del DIU 6 meses

Este post va a ser ciertamente muy corto, fue casi un entrar y salir donde pasamos más rato saludándonos que en faena. Pero vamos allá para quien se está planteando o tiene dudas sobre cómo va la revisión de los seis meses después de ponerse un DIU en el ginecólogo.

AQUÍ os cuento cuando me lo puse y AQUÍ (en la segunda parte) la primera revisión a los 5 o 6 semanas.

En esta ocasión ya llevaba bastante tiempo con el DIU y la verdad es que tenía mis resquemores. La regla era extremadamente irregular, ¿por la lactancia o por el DIU? No se sabe y no le dio importancia. Dijo que era completamente normal y que tenderá a desaparecer por completo.

Mis reglas ahora son muy irregulares, según ovule de un lado o de otro me tarda 20 días o 40 (depende del lado, en serio). Pero sí que cuando me viene es como un susto diario. Mancho sangre una vez al día, dos como mucho, y coinciden cuando voy al baño. Así que apenas me pongo la copa menstrual dos días (que son algo más abundantes), y luego estoy una semana en la que no me pongo protección y no mancho casi nada porque lo que sale es cuando voy al baño.

También he notado que una semana o semana y pico después de venirme la regla (día 7 – 10 del ciclo) tengo un dolor en los ovarios muy parecido al dolor de regla que tenía cuando me quedé embarazada que no sabía que lo estaba. A esto me dijo que es muy probable que ahora note la ovulación y que antes no lo notaba.

Pasamos al ecógrafo para ver por imágenes cómo estaba todo por dentro y se aseguró en que estaba bien colocado, también me dijo que confirma que ya he ovulado y que está pendiente de venirme pronto la regla (algo que ya noto con el spm de estos días). Insistió un poco en asegurarse que el DIU estaba bien colocado para mi tranquilidad y ya está.

Me encomendó volver para el año del DIU, en abril o mayo. Y ya está, eso fue todo. Le gustó mucho ver a Bebé Fúturo tan grande y guapo y también hubo halagos para Papá Fúturo. Yo me encontré la sorpresa de algunas fotos de ellos dos mientras esperaban.

#FotoFinde XCVII

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#FotoFinde XCVII

Pues aquí podéis ver parte de nuestro pack básico para… ¡ir a la piscina!

Y es que en esta ocasión, la segunda de Bebé Fúturo, llevamos a Tita Fútura con nosotros. He de decir que ella ha sido socorrista muchos años y Tito Fúturo es educador físico y trabaja en la piscina municipal como monitor. Eso nos da una ventaja enorme.

Ambos nos recomendaron no apuntarnos a matronatación porque tan pequeño, había pocas cosas que se pueden hacer y que no merece la pena la diferencia de precio, que podíamos hacerlo solos en cualquier horario. Haciendo caso, la primera vez fuimos solos… Y aquello fue muy divertido, pero no estaba segura de las posibilidades que tenía.

En cambio hoy, Tita Fútura nos ha enseñado un montón de cosas que podemos hacer ahora y seguir practicando. Os hablaré de ello en otro post. Aquí nos quedamos con lo agradable que fue la experiencia y las ganas de repetir.

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Quiero otro Bebé YA

No duermo, pero me da igual. No sé si es porque Bebé Fúturo es tan bueno y nunca llora o porqué, pero si no lo admito, me reconcome otra vez por dentro.

Quiero otro bebé ya… Estoy muy contenta con el que tengo, os lo aseguro, tanto como para animarme ya con el siguiente. Y es algo que poco a poco cala por dentro y se vuelve tan insoportable como con el primero.

Y no quiero agobiar a Papá Fúturo con ello. Igual que no le quise agobiar con Bebé Fúturo y al final me abrí el blog porque le tenía muy quemado. Porque cuando tengo una idea en la cabeza… la sigo hasta que la consigo y puedo ser muy atoxicante.

Así me está pasando con el futuro bebé… por suerte, por la cesárea, tengo restringida la posibilidad, pero las ganas van en aumento por cada día que pasa y por cada embarazo del que me entero.

¿Os pasa lo mismo o estoy algo loca?

¡Habemus Diente!

Ha llegado el día. Ayer por la noche, cuando estaba de regreso a casa, recibo una llamada de Papá Fúturo después de avisarle que estaba ya en el bus para decirme que le acaba de ver que le ha salido el primer diente a Bebé Fúturo.

¡Por fin! Porque el tiempo previo me estaba pareciendo eterno… Y no por las ganas que yo tuviera de que mi churumbel tuviera un diente, si no de la pesadilla que nos suponía cada día.

Quizás alguna me entienda, quizás otra no sepa de qué les hablo, ¿pero sabéis lo que es un niño desesperado por llevarse de todo a la boca e irascible por nada, que no duerme bien desde hace SEMANAS, o que sólo quiere madre para todo?

Yo ya no sabía si era esa la personalidad cambiada de mi bebé (antes era muy distinto) o si eran los dientes. Y como nunca le salían, ya daba por hecho que me había cambiado el bebé. Aunque me hacía sospechar bastante que el culito estaba más rojo que de costumbre (sólo por la zona interior, lo cual me hacía dudar).

En previsión, comré un cepillo de dientes apto para bebés. Concretamente éste. Para mi sorpresa (después de leer en varios blogs que los peques no soportan muy bien que se le metan cosas en la boca para limpiar) a Bebé Fúturo, ¡le encanta! Se pasa más de diez minutos dando vueltas en las encías al cepillo en la zona de las cerdas. Así que ahora que habemus uno que limpiar, pues a conciencia por las noches le haremos que se cepille los dientes.

No nos ha dejado verlo todavía, pero cuando nos muerde el dedo (que lo hace con muchas ganas) se nota un arañazo agudo en los dientes de abajo. Así que deducimos que los mal dormir de últimamente, los lloriqueos incesantes, los gritos chillados y todo eso, venían de ahí.

Además, me cuenta Papá Fúturo que ahora no relame el pan para ablandarlo y comerlo, ahora le arranca cachos para masticarlo, como si fuera una persona mayor.

A ver si mañana consigo hacerle unas fotos para el recuerdo…

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