Acabo de leer AQUÍ el post de Pequeboom sobre el lavado de ropa de bebé y aquí vengo a contar cómo una procastinadora, vaga y prezosa como yo se organiza. La verdad es que también me ha motivado que hace tiempo os dije que os hablaría de las Nueces de Lavado y creo que ha llegado el día…

Antes de que naciera Bebé Fúturo, incluso mucho antes de preparar su ropita, cayó ante mis ojos la existencia de las Nueces de Lavado. En casa procuramos ser muy ECO, algún día hablaré de todo lo que hacemos para conseguirlo. Una de las cosas es el uso de productos naturales en la mayoría de nuestras rutinas y descubrir las nueces de lavado ha sido una revolución.

Para empezar, ¿qué son? Os lo copio tal cual y luego os cuento cómo lo uso yo (sacado de Crianza Natural):

Las nueces de lavado son las frutas de un árbol que crece en la India y en Nepal, Sapindus Mukorosi, también llamado árbol de jabón. Se utilizan allí desde hace siglos como detergente. El árbol de jabón puede medir hasta 15 m de altura. Se cubre de flores blancas en marzo/abril y las nueces se recogen en septiembre/octubre. Las nueces maduras son de color dorado. Después de la cosecha, se secan y se pelan. Las cáscaras se separan y se embalan en bolsas de tela. Las cáscaras contienen una sustancia muy apreciada, la saponina, con unas características detergentes notables. La saponina se disuelve en contacto con el agua y actúa como un jabón natural. El aspecto de las cáscaras puede variar al ser un producto natural: algunas veces están apelmazadas y pegajosas, otras veces más sueltas, a veces más claras y otras más oscuras. Todas las etapas de estas nueces (cosecha, selección, secado y deshuesado) se realizan en el norte de la India.

Forma de uso
Su uso es muy simple. Coloca de 5 a 8 mitades de cáscara en un saquito de algodón y luego introdúcelo con la ropa en la lavadora. Funcionará mejor (igual que pasa con cualquier detergente) si no pones la lavadora “a reventar”. Enciende la lavadora como siempre, con o sin prelavado. Puedes reutilizar las cáscaras en varias ocasiones: 2 a 3 veces para los lavados a 30-40º y 1 a 2 veces para lavados a 60-90º. Puede aparecer un “velo” gris en la ropa blanca en cierto momento. Para solucionarlo, se puede añadir un agente biológico para blanquear (percarbonato). También para las manchas que se resisten se puede utilizar esta sal. Este producto eliminará también las manchas muy resistentes porque contiene oxígeno activo, sin peligro para la ropa ni el medio ambiente.

No es necesario utilizar suavizante porque la ropa saldrá suave. El perfume de la ropa lavada es totalmente natural. Pero si deseas perfumar tu ropa o los pañales puedes añadir unas gotas de esencia de lavanda o cítricos al saquito de algodón o en el compartimento del suavizante.

Otro uso de las nueces con agua fría
Para usar las nueces con agua fría, hay que hacer una decocción de las cáscaras nuevas, sin haberlas utilizado en lavados. Obtendrás un jabón líquido concentrado pero no agresivo. Ponemos las mitades de las cáscaras (20 a 30 mitades por cada litro de agua) en agua en ebullición, bajando el fuego durante 5 minutos para luego dejar enfriar. Este jabón concentrado se pone directamente en la bandeja del detergente de la lavadora.

Ventajas:

  • Es un producto vegetal 100% natural, que lava la ropa en profundidad y la deja suave al tacto.

  • No es agresivo para la ropa, ni para la seda o lana. Las telas mantendrán sus colores. Son excelentes para camisetas de colores e impresas.

  • Muy aconsejables en caso de alergias, problemas de piel y, por supuesto, para el lavado de los pañales y la ropa del bebé.

  • Gran ahorro: una bolsa de lavado de 1 Kg. contiene nueces suficientes para hacer 2 ó 3 lavados semanales durante un año.

  • Respeta el medio ambiente: no habrá más productos químicos provenientes del lavado de tu ropa en los tanques sépticos.

  • Es una materia prima natural, 100% biodegradable y renovable.

Decidimos probarlo porque son increíblemente baratas. No confiábamos en su poder de limpieza, la verdad, pero no nos parecía un dineral para probarlo. Así que empezamos a usarlo con nuestra ropa habitual.

¡Qué sorpresa cuando limpiaba mejor que nuestro detergente líquido habitual! Nosotros nunca hemos separado ropa de color y de blanco, simplemente usamos agua bastante fría (máximo 40º C) y siempre nos ha salido la ropa limpia. Como es un detergente que se puede usar también para pieles delicadas como la de los bebés, no nos hemos complicado ni una mijita.

TODO lo lavamos con las nueces de lavado y ni separamos prendas delicadas, ni de color, ni de bebé. Y nunca nos ha desteñido nada ni nos ha salido una prenda mal. Es más, ¿sabéis los calcetines del Primark que con el primer lavado ya salen pelotillas? Pues ni eso… Otra cosa es que la lavadora se coma los calcetines, como todas las lavadoras, pero después de 3 lavados siguen sin pelotillas.

Es más, hay ropa de Bebé Fúturo que lavo a mano a veces (por placer, la verdad) y de camino lavo alguna ropa interior mía. Pues uso el jabón de lagarto de toda la vida, la pastilla. Pues… ¡¡¡el jabón lagarto en las bragas me produce alergia!!! Cosa que las nueces de lavado no. Así que puedo corroborar que es para pieles delicadas.

Las prendas que tienen manchas las plantamos al Sol y ni recién compradas nos las dan tan limpias.

Por cierto, sólo separo los pañales de tela, que lavo también con nueces de lavado y tiendo al Sol para las bacterias. Por no mezclar con ropa de uso diario… Pero por lo demás, no separo nada. Y no usamos suavizantes ni nada, porque no nos gusta.

Eso sí, hasta los seis meses le cortaba todas las etiquetas y ya os advierto que los bodies del Primark acabas pudiendo fabricar una Biblia tamaño bolsillo con todas las etiquetas que traen. No sé porqué no tienen en cuenta este tipo de cosas, he gastado bastante tiempo cortandolas.

Como curiosidad, el paquete de un Kilo lo compré hace un año y a día de hoy, usándolo con mucha frecuencia, lavando toda nuestra ropa, apenas hemos gastado un cuarto de bolsa. Así que encima es económico.