He estado en vilo hasta el último minuto… Hoy terminaban las vacaciones de mi empresa, hoy, todo el mundo debía reincorporarse de nuevo a su puesto de trabajo, hoy, todos nos desearíamos feliz año nuevo porque desde antes de Navidad hasta hoy, mi empresa no estaba en funcionamiento. Y con ello, Recursos Humanos tampoco.

Como os cuento AQUÍ, mi empresa me pidió que solicitara la baja a través de la mutua, en lugar de la baja médica. ¿Por qué? Por ventajas que obtienen ellos y por facilidades que me dan a mí (no tengo que acudir cada semana a mi médico de cabecera para solicitar la baja una semana más). Pero estos trámites, entre unas cosas y otras, han coincidido con el cierre de mi empresa durante las vacaciones.

Cuando conseguí reunir todos los papeles que me había solicitado mi empresa, no había nadie para corregirme el trámite en un momento dado, así que hasta hoy… no sabría si tendría que ir a trabajar hoy o no. Menos mal que mi turno es de tarde y tendría por lo menos media mañana para confirmar mi asistencia al puesto de trabajo. Vivo a una hora y pico de mi lugar de trabajo y este mes no he comprado abono de transporte, por lo que sería una faena acudir a mi puesto para que me confirmen que no tengo que ir.

Pero ya está, ya hemos pasado el mal trago… Ya no tengo que acudir a mi puesto de trabajo hasta cumplir con todo el período de baja (incluyendo el maternal). Todo esto me pone bastante nerviosa, supongo que es normal. No sé con qué condiciones volveré, no sé si aceptarán mi solicitud que he presentado a RRHH para la vuelta, no sé si me acordaré de las contraseñas. Entre unas cosas y otras, hasta mediados de agosto no tengo que volver a trabajar.