Pues la verdad es que en verano, en plenas rebajas, tuve la suerte de comprarme un cojín de lactancia rebajado, por lo que estaba tan feliz y contenta con mi cojincito para arriba y para abajo pensando en los mil y un usos que iba a propinarle. No sabia qué tipos de cojines había ni cómo eran o para qué se usaba cada uno exactamente, pero el que me compré era el que más me “motivaba” en ese momento.

Es de los que hacen una media luna muy gorda, una cosa así:

Como ya os he planteado, ha llegado mi cita con la época de no dormir y llevaba por lo menos un mes pensando en usar el cojín a ver si aliviaba mi dilema postural nocturna… La verdad es que la primera vez que lo probé me llevé un chasco muy gordo. ¡Aquello no había manera!

Todo el mundo me decía que como más cómodo ha dormido durante la última etapa del embarazo era poniendo una almohada entre las piernas y abrazándose a ella. Yo me imaginaba que alguna manera habría para hacerlo con el dichoso cojín de lactancia dado que estaba específicamente diseñado para eso. Pero no, me lo intentaba poner entre las piernas y ahí no había manera de encontrarse cómoda ante ninguna postura. ¡¡Qué desilusión más grande!! Y ya había pasado demasiado tiempo para devolverla…

Hasta que la otra noche tuve una revelación. Hay una postura con la que siempre duermo de mil maravillas: una pierna estirada y la otra encogida. Como en la Posición Lateral de Seguridad. Pero claro, ahora tengo una tripa en medio que la pierna que me gusta poner en alto no llega a donde me gusta o se retuerce tanto que cuando me despierto lo primero que siento es un latigazo en el lado derecho de las nalgas… Así que decidí poner el cojín debajo de la rodilla que pongo en alto y…

Vi el “Haleluya”… Me sentía hasta cómoda, estaba a gusto, aquello era lo mío… ¡El cojín de lactancia tenía sentido! El cojín por fin me funcionaba. Así que bueno, no es, en absoluto, lo que yo me esperaba durante la época de embarazo, pero he encontrado una utilidad para el cojín y espero que me haga más apaño con Futuro Bebé en vida.