Yo no quería ser la típica madre primeriza que va a urgencias día sí y día también con una tontería para arriba y otra tontería para abajo. De hecho procuro informarme previamente para evitarlo, pero hay veces en el que no encuentras tu sintomatología expresada en ninguna molestia ocasional del embarazo… ¿Y qué haces?

En esta ocasión sentí esporádicamente a lo largo de todo el día de ayer unos pinchazos muy agudos en la zona baja del abdomen. Como si cogieran unas agujas y las pincharan en mi vejiga… Era muy desagradable. Los sentí desde por la mañana hasta por la tarde, pero no quise darle importancia hasta asegurarme que no era una tontería.

Buscando lo comparé con las contracciones de Braxton Hicks. Pero según información que encontré, éstas no duelen y sólo se te endurece la tripa… Tripa durita no tenía, pero dolor… Mucho. Así que descartado.

Claro que si no se quita y sigue doliendo al terminar mi jornada laboral, me extrané. Así que antes de acudir al hospital, con el desvío que ello implica, llamé al servicio telefónico de urgencias. Tras las preguntas de si había manchado, tenía fiebre, sangre o endurecimiento de la tripa, la doctora que me atendió me sugirió que debería acercarme a urgencias.

Lo siguiente que pensé es que fuera infección de orina… Pero me las conozco y nunca han sido así en mi caso.

Bueno, total, Futuro Papá vino a recogerme a CiudadCapital y me llevó amablemente al Hospital que me corresponde. No sé qué tiene este hombre, pero estar a su lado siempre es un placer. Deberíais conocerle…

Llegando al hospital me temía un tiempo de espera, como en ocasiones anteriores, largo. Pero tuvimos bastante suerte y nos atendieron enseguida. Como siempre, pasamos al Box para tomar constantes vitales y después a especialista. En mi caso, a ginecóloga.

La ginecóloga de guardia fue realmente muy amable. Muy jovencita, con paciencia para escucharme y sin un gesto de que voy por una tontería (ays, qué malas experiencias he tenido hasta ahora con la atención médica). Me sentó en el potro, miró mis entrañas, me puso el ecógrafo vaginal y después el normal. Al que invitó a Futuro Papá a mirar y le enseñó las intimidades de Futuro Bebé… Pero se cercioró de que todo fuera bien y nos enseñó el posicionamiento de Futuro Bebé. Todavía de nalgas.

La ginecóloga mandó mi orina a analizar alegando que en las embarazadas las infecciones cambian y puede suceder que sea mi caso. Os prometo que nunca me había costado tanto ir al servicio…

Y también me mandó a monitores para asegurarse que no eran y no había contracciones. Así que durante 20 minutos estuve enchufada a una máquina esuchando el leve y rápido bombeo del corazón de Futuro Bebé.

Hubo un momento en el que empecé a marearme y tuve que pedirle a Futuro Papá que me distrajera… Obediente empezamos a hablar de tontunas y se me pasó, es mi táctica ante la fobia a los médicos que tengo.

Futuro Bebé tuvo que sentirse muy incómodo escuchando sus propios latidos en eco y lo manifestó muy abiertamente… En una de sus vueltas volví a sentir ese dolor agudo.

Luego vino la ginecóloga y descartó las contracciones como posibles causantes dado que no hubo ni una en todo el rato. La analítica de orina también dio negativa… Así que lo único que puede ser son los propios movimientos de Futuro Bebé…

Así que, de nuevo, he ido al hospital por una tontería.