Ayer por la tarde, en un momento dado, de repente vi lucecitas blancas que me nublaban la vista. Era incapaz de leer una palabra completa sin ver alguna sílaba manchada por una luz blanca, que se movía si desplazaba la vista y así podía leer la palabra completa, pero os podéis figurar la desazón que tenía. No era la primera vez, me pasó hace un mes. En aquella ocasión puse las piernas en alto y se me pasó.

Pero esta vez, cuando se pasó, empezó a dolerme la cabeza. Es muy raro que me duela, como mucho, dos veces al año y en estos cinco años que llevo con Futuro Papá quizás me he tomado un ibuprofeno sólo en cuatro ocasiones por el dolor de cabeza. Eso, sumado a las lucecitas blancas, hizo que Futuro Papá tomara las riendas de la situación y me llevara a urgencias.

El dolor de cabeza se movía y las lucecitas blancas volvieron a aparecer. Era un cúmulo lleno de sensaciones nuevas. No era nada insoportable, simplemente era muy extraño.

Una vez allí, me tomaron la tensión, estaba dentro de la normalidad aunque un poco alta, seguramente por los nervios de no saber qué me pasaba. Después me hicieron pasar a la Consulta de Ginecología por estar en estado de gestación. Tomó las referencias de todo lo que indicaba para el informe y de sorpresa, ¡una ecografía! Para descartar que afectara a Futuro Bebé. No sólo todo estaba bien, si no que nos dijo que Futuro Bebé estaba bastante grandecito para su edad (15 semanas exactas), es más, ya no se ve entero en la pantalla, hay que verle a cachitos. Y no contentos con eso, ¡¡nos informó del sexo probable de Futuro Bebé!! Hay que confirmar, porque sólo ha dicho que “parece” y que hasta la siguiente ecografía no se puede asegurar. ¡¡Pero nos ha dado una pista!!

De ahí pasé a Medicina General dado que no afectaba a Futuro Bebé. El médico me hizo un examen completo, sobre todo neurológico, y, supongo, descartó anomalías neurológicas. Pero nos indicó que era una migraña. Un poco raro que “debutara a los 29 años”, pero ahí estaba. Me pincharon en vena 1 gr de paracetamol (dado que las embarazadas no pueden tomar otro tipo de medicación) y la mascarilla de oxígeno. Me recuperé en un santiamén. Desde entonces no he vuelto a tener ni indicios de migraña.

Eso sí, me ha indicado de forma muy clara que debo ir al neurólogo, sí o sí.