Un día, después de ducharme en profundidad mi zona íntima, aquello empezó a picar como si no hubiera un mañana.

Era el principio de un viaje de vuelta a casa en solitario desde CiudadPequeña en tren. Nunca me imaginé lo mal que lo iba a pasar.

Al principio aquello picaba de forma divertida. No podía rascarme en público, pero era llevadero. Hasta que dejó de serlo y de todo lo que me picaba dolía horrores. Llegué a casa y la zona había triplicado el tamaño. Por más que me lavaba, aquello sólo iba a peor.

Pensé en una posible alergia de la zona al jabón. Y estuve probando varias alternativas. Al principio, cambié a lavarme la zona con jabón en gel en lugar se la pastilla de jabón que uso. Un tiempo funcionó, pero después volvieron los picores. Compré jabón neutro. Otra cosa que funcionó durante un tiempo, pero ya ni alternando las opciones conseguía aliviar los picores.

Aprovechando mi cita anual con mi ginecóloga, le comenté el problema y me recomendó usar un jabón íntimo. No tenía ni idea de que eso existiera, pero según me ha comentado, el ph de la zona íntima no es la misma que el ph de la piel y por mucho jabón neutro que usara, no es el adecuado para esa zona. Así que me recomendó lavarme con ese jabón dos veces al día durante una semana y luego con mi regularidad habitual.

Oye, ¡mano de santo! Desde entonces me había olvidado de ello y me llevo mi botecito de jabón especial a todos los viajes. ¡Y pensar que no sabía de su existencia!

A veces hay cosas que se hacen tan obvias que no comentamos entre chicas y pueden cambiarnos la existencia en un momento sin darnos cuenta. No somos conscientes del daño que nos hace lo que usamos hasta que el daño es insufrible. Simplemente cambiando a usar un gel íntimo podemos hacer mucho por nuestras intimidades.

Esa es mi experiencia, pero aquí os dejo las propiedades del gel que utilizo yo:

  • Dermocompatibilidad con la superficie mucosa.
  • No causa irritación ni sequedad pudiendo utilizarse regularmente e, incluso, varias veces al día.
  • Acción limpiadora suave que no altera el manto hidrolipídico ni altera la función barrera, respetando la flora vaginal autóctona.
  • Un pH ligeramente ácido, similar al de la zona íntima, que protege de la proliferación oportunista de microorganismos patógenos.
  • Acción refrescante y antiodorante que proporciona sensación de frescor.
  • Presentación en gel para facilitar su aplicación.

Edito tras un comentario de matronaonline: que el gel sea íntimo no significa que sea imprescindible ni que se pueda usar tantas veces como se quiera. La flora vaginal hay que cuidarla y lavando siete veces al día no es cuidarlo. Por favor, a seguir las pautas saludables indicadas por el médico y preguntarle en caso de dudas. Un exceso de higiene puede ser tan perjudicial como la falta de higiene.